Pensando Reflexiones Diarias – ¿Quién Nos Importa?

“Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley? Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Mateo 22:36-39).

Pedro, un pequeño niño que tenía algunos problemas con Débora, su hermana menor, se arrodilló para hacer su oración habitual antes de dormir. “Dios, bendice a mamá y papá, y también Débora, en nombre de Jesus. Amén”. Él se levantó pero luego se arrodilló nuevamente, y dijo: “OH, Señor, no pierda tiempo con Débora. Amén.”

Nuestra pequeña historia trata de niños, pero nosotros, que somos adultos, muchas veces hacemos lo mismo. Dejamos de tener relaciones de amistad con alguien y luego nos olvidamos de orar por ése alguien, de intentar una nueva aproximación y hasta alegrarnos cuando algo va mal para esa persona.

La enseñanza del Señor, sin embargo, no es ésa. Precisamos importarnos con nuestros amigos y con los que no son amigos también. La Palabra de Dios nos dice que debemos amar a Dios y al prójimo — no apenas a los amigos. Si no amamos al prójimo, no amamos a Dios. Y si no amamos a Dios, perdemos la vida abundante y las bendiciones que solo Él puede  darnos.

¿Nos hemos por  todosí ¿Hemos anunciado a Cristo a nuestros vecinosí ¿Y a nuestros colegas de trabajo? ¿Y a los compañeros de escuela y la universidad? ¿Hemos compartido las bendiciones qué hemos recibido con nuestros amigosí ¿Y con los qué no son nuestros amigosí

En vez de hallar, como el niño de nuestra ilustración, que Dios no debe perder tiempo con aquéllos de quien no nos gustan, debemos pedir al Señor que les bendiga y nos enseñe a amarlos también. Solo así el nombre de Jesus será engrandecido.

¿Cree que Dios debe importarse con aquéllos que no son sus amigosí ¿Y usted, se importa con ellosí

Paulo Barbosa

DEJA TU OPINIÓN

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí