El profeta Daniel con los leonesLiberación total de Dios en la Biblia

“…NI SIQUIERA OLOR DE FUEGO TENÍAN” (Daniel 3:27)

Liberación es cuando Dios te saca de una prueba dura que podría haber acabado contigo. Pero liberación total es cuando Dios te saca de la prueba sin que ni siquiera “huelas a humo”, como pasó con los tres jóvenes hebreos. Es posible ser liberado y todavía estar “quemado”. Eso se percibe en la forma en que algunas personas se expresan. Si sólo hablan del pasado, es porque dejaron de vivir en un momento determinado. Sobrevivieron el trauma, pero puesto que no han tratado con ese asunto debidamente, continuamente vuelven a él como punto de referencia. Cuando hablan, una parte de ellos sigue “en el fuego”. No estamos diciendo que la sanidad sea un proceso mágico, ni que para todos funcione de igual modo. Habrá factores determinantes, como son tu temperamento, tu fe y la profundidad de tu dolor, los cuales dictarán el tiempo en que vas a tardar en recuperarte y sentirte completo otra vez.

Pero algo es cierto: Lo que les ató a los jóvenes hebreos cuando fueron arrojados al horno de fuego, ya no les ataba cuando salieron. Y eso es exactamente lo que Dios quiere hacer contigo también. ¿Significa eso que no tendrás que hablar nunca más de lo que has pasado? No, pero ya no te expresarás como víctima, sino como vencedor. Dijo David: “…Me hizo sacar del pozo de la desesperación (el pasado)… puso mis pies sobre peña (el presente)… Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios. Verán esto muchos y temerán, y confiarán en Jehová (el futuro)” (Salmo 40.2-3). Tu experiencia podrá ser vieja, pero tu cántico, nuevo.