El reino de Dios es comoQue lo primero sea el reino de Dios

«…BUSCAD PRIMERAMENTE EL REINO DE DIOS.» (Mateo 6:33)
¿Qué significa poner primero el reino de Dios en tu vida? Significa doce cosas. Léelas atentamente, preguntándote: ‘¿Dónde me encuentro en este aspecto?’

a) obediencia a Dios: «.Cualquiera que los cumpla [los mandamientos] y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos» (Mateo 5:19);

b) amor: «Amad a vuestros enemigos… Si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréisí…» (Mateo 5:44-46);

c) justicia: «Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia.» (Mateo 5:6);

d) paz: «Bienaventurados los pacificadores.» (Mateo 5:9);

e) vida santa: «.Que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos» (Mateo 5:16);

f) integridad: «Pero sea vuestro hablar: «Sí, sí» o «No, no».» (Mateo 5:37);

g) generosidad: «Cuando, pues, des limosna,. que sea. en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará en público» (Mateo 6:2,4);

h) integridad espiritual: «…¿Qué dará el hombre a cambio de su alma?» (Mateo 16:26);

i) conocimiento bíblico: «.Erráis, ignorando las Escrituras.» (Mateo 22:29);

j) fe en Dios: «.Si tenéis fe como un grano de mostaza. nada os será imposible», «.Para Dios todo es posible» (Mateo 17:20 y 19:26);

k) bendecir a los demás. No sólo Jesús nos enseñó cómo hacerlo, sino que su constante servicio a los demás, la sanidad que impartió a muchos y su forma de capacitar a otros fueron un ejemplo a seguir;

l) hacer discípulos: «.Id y haced discípulos a todas las naciones.» (Mateo 28:19). Según Jesús, por estos principios deberíamos vivir -y si fuera necesario, morir.

Mientras lees las siguientes nueve características, pregúntate: ‘¿Están presentes en mi vida ahora? ¿Estoy manifestando ese fruto para que Dios me pueda confiar mayor responsabilidad para extender su Reino?’ Las características son:

a) ser misericordioso y tolerante: «Bienaventurados los misericordiosos.»; «No juzguéis, para que no seáis juzgados» (Mateo 5:7 y 7:1);

b) ser conciliatorio: «.Si.tu hermano tiene algo contra ti.ve, reconcíliate. con tu hermano.» (Mateo 5:23-24);

c) ser enseñable: «A cualquiera, pues, que me oye estas palabras y las pone en práctica, lo compararé a un hombre prudente.» (Mateo 7:24);

d) ser valiente: «Yo os envío como a ovejas en medio de lobos. no los temáis.» (Mateo 10:16-26);

e) estar sometido: «Pues todo aquel que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre» (Mateo 12:50);

f) estar rendido a Dios: «.Si alguien quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame» (Mateo 16:24).

g) estar arrepentido: «De cierto os digo que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos» (Mateo 18:3);

h) ser humilde: «…El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido» (Mateo 23:12);

i) estar dispuesto a ser siervo: «Pero entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor» (Mateo 20:26).

Si te has propuesto dejar que Jesús sea el Señor de tu vida, concédele a su Palabra suma importancia a la hora de tomar decisiones y busca ser lleno del Espíritu Santo. ¡Tú también puedes llevar el estilo de vida de Jesús!

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