Semana Santa Viernes SantoViernes Santo – Las bendiciones de la Sangre-Parte 1

“ÉL NOS HA LIBRADO DEL PODER DE LAS TINIEBLAS.” (Colosenses 1:13)

El momento más sublime de la historia ocurrió cuando “Cristo. murió por los impíos” (Romanos 5:6). No murió sólo por sus amigos y seguidores, sino por personas que lo despreciaron. No fue un acuerdo equitativo donde Jesús dijo: ‘Te acepto si tú me aceptas’. Fue un acto de amor desinteresado y unilateral, sin condiciones ni ninguna demanda a cambio. Gracias a eso, Dios “.nos ha librado del poder de las tinieblas y nos ha trasladado al reino de su amado Hijo” (Colosenses 1:13). Haz una pausa y medita en los siguientes beneficios de la sangre de Jesús:

1) Has sido liberado. El término griego para “liberar” que usó Pablo significa literalmente rescatarnos y acercarnos a Él. Tu liberación fue un acontecimiento muy personal para Jesús. Su sangre derramada te atrajo a Él. La distancia que el pecado había puesto entre tú y Dios se acortó, y entonces te hizo “acepto en el Amado” (Efesios 1:6).

2) Has sido librado del poder de las tinieblas. Ese “poder” es la tiranía de satanás sobre los que viven bajo su control. La sangre de Cristo te liberó de las tinieblas, de la ignorancia y de la ceguera que satanás usa para engañarte y manipularte.

3) Has sido trasladado al reino de su Hijo. La palabra “trasladar” significa ser transferido de un lugar a otro. En los días de Pablo, los grandes imperios como el de Roma anexionaban otras naciones y las hacían parte del territorio romano. Los conquistados solían mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos romanos, al poder disfrutar de privilegios tales como seguridad, comida, protección en los viajes, un sistema de correo, etc. La sangre de Cristo te ha trasladado a su Reino para que disfrutes de estos beneficios: protección garantizada, provisión abundante para todas tus necesidades, todos los derechos de ser hijo y acceso ininterrumpido e ilimitado al trono.