Family ChristianNo “robes” el tiempo de tu familia

“…¡LOS AÑOS PRONTO PASAN, LO MISMO QUE NOSOTROS!” (Salmo 90:10 DHH)

Eileen Silva Kindig escribe: “Nos quejamos de la falta de tiempo… pero lo que nos falta es disposición para gastarlo bien… En lugar de volver a casa pronto, nos escapamos al despacho o a la cadena de producción para evitar tener que hacer las tareas de casa, ocuparnos de los hijos y enfrentar las demandas de las relaciones familiares… el trabajo nos da adrenalina. Además de dinero y libertad, nos ofrece la satisfacción de algo bien hecho, es un canal para nuestra creatividad, nos facilita amistades fáciles que demandan poco y nos estimula intelectualmente… El trabajo nos mantiene a flote en la finanzas… sin embargo la realidad es que cuanto menos tiempo pasemos con la familia, más difícil será la vida en el hogar.” El tiempo es tan precioso que Dios nos lo da momento a momento. “…¡Los años pronto pasan, lo mismo que nosotros!” (Salmo 90:10 DHH).

¿Qué te va a sostener más adelante? ¿El tiempo trabajando horas extras o el pasado con tus seres queridosí

Kindig recomienda siete cosas:

1) Recuerda quién debe estar en control. Maneja tu tiempo, no dejes que él te maneje. Antes de comprometerte con algo, piénsalo bien. Decide lo que es importante; lo urgente pocas veces lo es.

2) Haz tu programa empezando por las prioridades, luego añade el resto.

3) Saca alguna cosa de tu calendario de actividades. Por ejemplo, si dejas de ir dos tardes a ayudar en proyectos de la comunidad, podrás comer con tu cónyuge.

4) “Ser” es más importante que “hacer”. Medita. Ora. Relájate en un sillón.

5) Acepta la perspectiva de tu cónyuge respecto a cómo estás gastando o malgastando tu tiempo.

6) Sé realista con tus limitaciones. No puedes inventar el tiempo, todos tenemos la misma cantidad.

7) Ten la lista de tus compromisos a mano; así antes de aceptar algo nuevo lo pensarás dos veces.