Hombre arrollidoCómo comportarse en la iglesia del Señor

“PARA QUE… SEPAS CÓMO DEBES CONDUCIRTE EN LA CASA DE DIOS…” (1 Timoteo 3:15)

La iglesia es como un jardín, el cual puede llegar a crecer y a ser hermoso. Pero cultivar un jardín requiere tiempo y dedicación. Es necesario, asimismo, estar pendiente de las malas hierbas y arrancarlas antes de que crezcan y ahoguen las otras plantas. Dos de las “malas hierbas” más comunes de la iglesia hoy en día son:

1) El favoritismo. “Pedro comenzó entonces a hablar, y les dijo: Ya veo que Dios no hace favoritismos ni diferencias entre unos y otros, sino que en todas las naciones se agrada de las personas que le adoran y practican el bien. Sólo que Él envió al pueblo de Israel un mensaje…” (Hechos 10:34-36 CST).

Pedro, alguien con bastantes prejuicios, llegó a la conclusión de que “…Dios no hace favoritismos.” ¿Cuál es tu actitud al respecto? ¿Has entendido esta faceta de Dios o sólo te mezclas con los que son afines a ti? Los “corrillos” de las Iglesias son una afrenta al Rey de Reyes. Mientras haya una persona que se sienta sola en la congregación, tendrás trabajo por hacer. La Biblia dice que Dios “… hace habitar en familia a los solos…” (Salmo 68:6 RVA).

Cuando las personas son tímidas, inseguras, están lastimadas o les falta confianza, debes acercarte a ellas y atraerlas a tu círculo de amistades.

2) El chisme. “Hermanos, no vayáis por ahí murmurando los unos de los otros…” (Santiago 4:11 CST). Cuando te vengan con chismes, córtalo de inmediato. A menos que estés dispuesto a hablar directamente con la persona en cuestión, no digas nada de ella. Y no dejes que nadie lo haga tampoco. El chisme es el arte de no decir nada y de no callar nada. Si quieres fomentar la armonía en la familia cristiana, evítalo.