Vitaminas para la saludLas Vitaminas para la salud espiritual. Parte 2

“…¿CÓMO ESTÁS, HERMANO…” (2 Samuel 20:9 NVI)

Nunca dejes de darle la importancia debida a Dios, ni tengas en poco las cosas espirituales. Sansón hizo eso mismo y lo pagó caro. Después de sonsacarle el secreto de su fuerza, Dalila “hizo… que Sansón se durmiera sobre sus rodillas y llamó a un hombre, quien le rapó las siete guedejas de su cabeza. Entonces…  su fuerza se había apartado de él. Y gritó de nuevo: «¡Sansón, los filisteos sobre ti!» Sansón despertó de su sueño y pensó: «Esta vez me escaparé como las otras.» Pero no sabía que el Señor ya se había apartado de él. Enseguida los filisteos le echaron mano…” (Jueces 16:18-19). Fue una gran tragedia. Sansón nació para gobernar a Israel. Pero cedió a sus pasiones más bajas, se juntó con el enemigo y pensó que siempre saldría airoso.

Escucha lo que dijo: “Esta vez escaparé como las otras.” Pero la gota ya había colmado el vaso. La desobediencia de ocasiones anteriores no le había robado su fuerza sobrenatural, pero esta vez sí. Fue demasiado lejos y acabó perdiendo su vista, su fuerza, su libertad, su credibilidad y su utilidad. Más tarde moriría prisionero de los filisteos. A lo mejor piensas que el devocional de hoy es un poco duro. ¡Es para tu protección! La Biblia dice: “El temor de Jehová es el principio de la sabiduría…(Proverbios 9:10). Cuando persistes en desobedecer lo que sabes que Dios te ha dicho, pero crees que puedes escapar las consecuencias, te estás metiendo en un gran problema. Arrepiéntete, ponte a cuentas con Dios y vuelve al camino, mientras todavía estés a tiempo.