La Plenitud de DiosVivos Y Felices para Dios

“Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro” (Romanos 6:11).

Un pastor dijo, que en el día de la resurrección, los miembros de su iglesia llevarían la mejor parte a diferencia de otras personas al dejar los sepulcros, porque la Biblia dice que “los muertos en Cristo resucitarán primero” (Tal D. Bonham & Jack Gulledge)

El enunciado de arriba nos lleva a meditar sobre nuestra condición delante del Señor que nos salvó, entregando Su vida en el Calvario por nuestros pecados.

La Biblia dice, realmente, que los que mueren en la presencia de Cristo tendrán la primacía en el día de la resurrección. Pero, lo qué entristece a nuestro Dios es que muchos están muertos antes de morir. Muertos porque no se interesan por las cosas celestiales. Muertos porque colocan al Señor en un plano inferior en sus prioridades. Muertos porque piensan en sí mismos y no en la voluntad de Dios sobre sus vidas.

El Señor nos rescató de la muerte eterna para que, vivos, viviésemos para Su honor y gloria. El Señor nos separó del mundo engañador para que, vivos, llevásemos vida a los que están muertos en sus delitos y pecados. El Señor nos dijo que es la Vida para que, vivos, fuésemos una bendición en Sus manos.

No podemos estar muertos espiritualmente, llenos de odio y orgullo, egoísmo y vanidad, negligentes e indiferentes.
En Cristo necesitamos estar vivos y felices, para amar y alabar, para sonreír y extender las manos, para luchar y vencer, para buscar a los perdidos y traerlos para la luz del Salvador.

Quiero estar más vivo para mi Señor, quiero estar feliz por caminar a Su lado, quiero estar vivo y muy contento por tener a Cristo en mi corazón. ¿Y tú, estás muerto o vivo?