Hombre y Mujeres orandoJesús nos enseñó a orar correctamente. Primera parte

“…ORARÉIS ASÍ: PADRE NUESTRO QUE ESTÁS EN LOS CIELOS…” (Mateo 6:9)

Jesús nos enseñó a orar así:

1) “Padre nuestro que estás en los cielos.” Al decir “Padre”, estás reconociendo que eres “familia”, que tienes una relación especial con Dios, la cual te permite acudir a Él en cualquier momento, con la seguridad de que eres amado, aceptado y favorecido. Cuando dices “en los cielos”, no puedes ir más arriba. Vas a recibir lo que necesitas de la fuente inigualable de bondad, gracia, misericordia, provisión, protección y autoridad. ¡Qué privilegio tan grande!

2) “Santificado sea tu Nombre.” Deberías tener presente en todo momento este pensamiento: ‘Que todo lo que haga hoy, Señor, ya sea de pensamiento, palabra u obra, te honre a Ti.” Las personas que nos observan, inspiradas por nuestro comportamiento, deberían desear conocer a Aquél a quien servimos.

3) “Venga tu Reino” (Mateo 6:10). Cada vez que te niegas a ti mismo y obedeces la voluntad de Dios, estás demostrando a los que te rodean lo que significa vivir como ciudadano de su Reino. Fijémonos en las palabras: “como en el cielo”. ¿Tienen duda o temor los habitantes del cielo? ¿O hay allí desobediencia, testarudez, crítica o negativismo? Cuando el enemigo traiga algo a tu puerta que es contrario a la voluntad de Dios, tienes la autoridad de levantarte y decir: ‘Si esto no se hace en el cielo ni es aceptado allí, tampoco tendrá lugar en mi vida de la tierra.’ Cuando estés tentado a desobedecer, no aceptes ese paquete ni firmes el recibo. Satanás no quiere que seas consciente de que Dios te ha dado autoridad para restringir sus movimientos en tu vida.