Mujer Cristiana Felicidad“Bienaventurado el pueblo que tiene esto; Bienaventurado el pueblo cuyo Dios es el Señor” (Salmos 144:15).

“La felicidad verdadera no depende de cosas externas. La laguna recibe alimento de su interior. La felicidad que realmente importa es la que se origina de experiencias marcantes en su vida. Debe cultivar en su corazón las cosas buenas de la vida si quiere tener una felicidad duradera.

Debe llenar su mente de pensamientos e ideas positivas. Una mente vacía busca placeres sustitutos para la felicidad.” (William Lyons Phelps, parafraseado por Paulo Barbosa)

¿Dónde buscaremos a tan soñada felicidad? ¿En el dinero? ¿En un coche de lujo? ¿En los placeres mundanosí ¿En un cargo de destaque en una gran empresa? ¿Podríamos tener felicidad en alguno de eses lugaresí

La felicidad necesita estar en nuestros corazones. Es ella que debe impulsarnos para los placeres de la vida. Si somos felices, nos contentamos con el dinero que tenemos, con el coche que poseemos, con la casa donde vivimos. Un coche importado no nos servirá si no hay felicidad en nuestros corazones. Una casa en la playa estará por demás si nuestra alma está tomada de angustia y aflicción. Mucho dinero en el banco no significa que viviremos sonrriendo en cualquier situación. La felicidad de los bártulos materiales no es la verdadera felicidad que todos nosotros anhelamos.

Feliz es quien tiene Jesus en el corazón. Feliz es quien camina bajo la dirección del Señor. Feliz es quien necesite de un amigo y lo encuentra en Cristo. ¡Ésa es la verdadera felicidad! Todo lo de más viene como consecuencia.

¿Ha corrido atrás de la dicha o ya comprendió que ser feliz es vivir seguro con Jesus en el corazón? Es la verdadera felicidad y el mayor tesoro que uno puede poseer.

Escrito por: Paulo Barbosa