Poderoso Dios mundo“Porque todas las cosas proceden de él, y existen por él y para él. ¡A él sea la gloria por siempre! Amén.” Romanos 11:36 (NVI)

Connie es una niña admirable. Intenta imitar a su mami en todo lo que hace. Y como Miri siempre sale con abrigo por si refresca, elementos para mantener calmados a los chicos en cada viaje, algún adicional por Juampi, y una muda de ropa por si acaso, generalmente cada salida es una movida interesante. Queriendo imitar a su mami, Connie también cada vez que salimos, arma su bolso o su cartera y la llena de cosas.

El celular de juguete, el monedero, las muñecas, bufandas, algún juguete adicional, muñecos. Y lo que puede parecer gracioso, se torna un problema cuando tardamos más tiempo en subir y bajar del auto todas las cosas que Connie está llevando que el tiempo real del viaje.

Cuando le preguntamos por que lleva todo eso, simplemente dice: porque es mio y lo quiero llevar. Tiene un fuerte sentido de pertenencia y lo hace notar. Ella presta los juguetes que quiere y cuando quiere. Simplemente porque son suyos. Lo maravilloso de mi hija es que por lo general no presta cuando uno le pide, sino cuando ella quiere recibir algo a cambio y la frase célebre es “hay que compartir”

Le gusta que le presten pero no le gusta tanto prestar. Y como todos los seres humanos, en mayor o menor medida, preferimos recibir antes que dar. Tengamos mucho o tengamos poco, somos egoístas por naturaleza. Dios es distinto. Dios es generoso por naturaleza. Su condición de Dios lo hace dar sin esperar nada a cambio. No da por lo que espera recibir, no da condicionado por las posibilidades de quien recibe, da porque es Dios y da como Dios.

Todo es de Él. Todo es una palabra por demás absoluta. Todo es todo. Imagina cualquier objeto, cualquier sentimiento, cualquier deseo, cualquier bien, cualquier cosa. Eso es de Dios. Porque todo es de Él. Frente a esta realidad, lo que vos tenés, aunque haya sido generado con el esfuerzo de tu trabajo o de algún regalo, viene de Dios.

Dios te da la fuerza para trabajar cada día. Dios le dio la generosidad a quien te donó para que te diera ese regalo. Dios es el dueño de todo. ¿Cuál es la reacción de Pablo frente a esta realidad? Le da gloria a Dios. Bendice su Nombre, lo enaltece y le agradece.

REFLEXIÓN – ¿Pides o glorificasí

Un gran abrazo y bendiciones

Dany