Cristiano Disponte a cambiar

“TODO LO QUE ES… DIGNO DE ALABANZA, EN ESTO PENSAD” (Filipenses 4:8)

Si sigues alejado del cumplimiento de tus ideales, quizás sea porque no tienes suficiente tenacidad para llevarlos a término. La clave para ser más tenaz no es necesariamente trabajar más duro haciendo lo mimo, sino estar dispuesto a cambiar. ¿Cambiar qué?

1) Tu forma de pensar. ¿Te has convencido de que no puedes triunfar? ¿Te describes a ti mismo y lo que haces en términos negativosí ¿Tienes temor de empezar algo porque las condiciones no son favorablesí ¿Sueles quedarte estancado cuando careces de los recursos necesariosí En ese caso, necesitas cambiar de mentalidad para romper el ciclo del negativismo.

2) Tu perspectiva. ¿Sueles ver las cosas a corto plazo? ¿Esperas tener éxito en cuestión de días, semanas o mesesí Cuanto más importante sea tu tarea, más tiempo llevará. Por consiguiente, adapta tus expectativas y márcate unos plazos más razonables; de lo contrario, vivirás en frustración y derrota, lo cual no es la voluntad de Dios para ti. El deseo de Pablo era “que acabe mi carrera con gozo…” (Hechos 20:24). Dios quiere que tengas gozo mientras estás persiguiendo tus sueños.

3) Tus costumbres. ¿Cómo te van las cosas en la vida personal y familiar? ¿Estás dispuesto a tratar con los complejos y tropiezos que se interponen entre ti y la consecución de tus metasí ¿Qué puedes hacer hoy que te pueda acercar a tu sueño -aunque sea algo insignificante? El escritor Robert Collier afirma: “El éxito no es sino la suma de pequeños esfuerzos, repetidos día tras día.”