“El ángel del Señor acampa en torno a los que le temen; a su lado está para librarlos.” Salmo 34:7 (NVI)

De adolescente y joven he asistido a muchos campamentos de distintas naturalezas. En algunas ocasiones, fueron en carpa y en dos oportunidades, lo hicimos sin techo. No fueron muy largos, pero si muy divertidos. Y como era verano, dormimos a la luz de las estrellas. Por la noche, después de haber cenado y jugado, nos dispusimos a dormir y todos nos acomodamos en torno al fogón que habíamos armado.

No es que hiciera demasiado frío. Pero nos hacía sentir más seguros y cuidados. Pasaron muchos años de aquella experiencia pero hoy sigo recordando la sensación de protección que las tenues llamas del fuego me daban en medio de la oscuridad de la noche.

Pasaron muchos años de aquella experiencia de adolescente y hoy la vida me ha golpeado bastante. Y como la mayoría, tengo días buenos y días malos. Mi ánimo no está siempre igual, no siempre tengo las mismas ganas, ni la misma fuerza. Y lo cierto es que a veces me siento más desprotegido. Las dificultades son muchas, los enemigos se multiplican, los reclamos crecen y yo me encuentro con las mismas manos, el mismo tiempo y la misma capacidad.

Estoy en inferioridad de condiciones. En estos días tan tristes o tan angustiantes, este antiguo texto es un refugio. En aquel campamento, a la luz tenue del fuego podíamos ver al líder del grupo caminando entre nosotros. Y eso nos daba tranquilidad. De la misma manera, Dios actua con nosotros hoy.

No podemos verlo, no podemos tocarlo. Pero Dios acampa en torno nuestro. Como un soldado en guardia, que no se duerme ni se distrae, el ángel de Dios está siempre atento a nuestras necesidades. Y aunque a veces creemos que estamos solos y desprotegidos, no es así. Dios manda a sus angeles para que nos cuiden y nos libren. Tal vez nunca sepamos de las cosas que Dios nos libró y que nunca nos sucedieron.

Pero su fidelidad es permanente. Él siempre nos cuida, porque nos ama y nos defiende. Acampa alrededor nuestro, hace guardia y nos libra de los problemas. ¿Tenés temor? ¿Te sentís solo? ¿Estás apretado por las dificultadesí Dios acampa alrededor tuyo y te defiende.

REFLEXIÓN – Dios acampa con vos.

Un gran abrazo y bendiciones

Dany

4 COMENTARIOS

  1. DIOS LES BENDIGA CADA DIA Y LOS SIGA AYUDANDO Y FORTALECIENDO PARA QUE SIGAN AVANZANDO CON ESTOS DEVOCIONALES. 🙂 GRACIAS

  2. Esto es lo más maravilloso, cada día leer estos devocionales y sentir esa pasión por el amor de Jesús y llenarse del Espiritu Santo en mi corazón. gracias.

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