¿Cómo Orar con la actitud correcta?

“…NO RECIBÍS, PORQUE PEDÍS MAL…” (Santiago 4:3)

Muchas veces nuestras oraciones son egocéntricas, porque percibimos a Dios como a un talismán al que conjuramos para que cumpla nuestros deseos. Luego, cuando no recibimos lo que queremos, pensamos que Dios no nos oye, que no le importamos o que tal vez no exista. Santiago dice: “Pedís, pero no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites” (Santiago 4:3). El egoísmo es la causa de muchas de las oraciones no contestadas. La primera petición del Padre Nuestro es: “Santificado sea tu Nombre.” La segunda: “Venga tu reino” y la tercera: “Hágase tu voluntad” (Mateo 6:9-10). Según ellas, nuestro primer propósito al orar debería ser buscar lo que Dios quiere, no lo que nosotros queremos. A continuación veremos algunas sugerencias para ayudarnos a tener una buena actitud.

1) Pídele a Dios que te ayude a que la nueva naturaleza prevalezca. A pesar de ser nuevas criaturas en Cristo, nos debatimos a diario con nuestra vieja naturaleza. Mientras ésta lleve la ventaja, nuestras oraciones serán entorpecidas.

2) Pídele que te limpie con su sangre. No puedes acercarte a la presencia de Dios contaminado por el pecado. Debes confesarlo y pedirle que te perdone.

3) Pídele que te llene con su Espíritu Santo. La llenura del Espíritu Santo te permite vencer la tentación y vivir de acuerdo a su voluntad.

4) Pide que te guarde y guíe tus pasos. El plan de Dios para nuestras vidas es siempre mucho mejor que el mejor de nuestros planes.

5) Pídele que te use para su gloria. Ten la actitud de siervo, con un corazón dispuesto a hacer cualquier cosa que te pida.

En resumen: cuando oras con la actitud correcta, recibirás respuestas que nunca imaginaste.