Destácate entre la multitud. Parte 1

“NO OS AMOLDÉIS A LOS USOS Y COSTUMBRES PROPIOS DE ESTE MUNDO…” (Romanos 12:2 CST)

Al entrar al banco, un hombre sostuvo la puerta para dejar pasar a la mujer que venía detrás de él. En lugar de darle las gracias, ésta dijo: ‘No tiene que abrirme la puerta porque soy mujer.’ Sonriendo, él replicó: ‘No lo hago porque usted sea mujer sino porque yo soy un caballero.’ Como creyentes, hacemos lo que hacemos por lo que somos “en Cristo”, no por los patrones que nos dicta la sociedad. Dice el apóstol Juan: “…Habéis recibido el Espíritu Santo, y Él permanece en vosotros, ya no tenéis necesidad de que se os siga instruyendo; porque el Espíritu Santo… es la verdad jamás falseada…” (1 Juan 2:27 CST).

En su libro Hope Again (Nueva Esperanza), Chuck Swindoll relata: “Cuando yo era soldado del Cuerpo de Marines, en una ocasión nuestro transbordador nos llevó a tierras japonesas… Para muchos de nosotros era la primera visita a un país extranjero. No podíamos contener el entusiasmo… El capitán nos reunió y nos dijo: ‘Recuerden que por primera vez en su vida ustedes son los extranjeros. Éste no es su país ni su cultura… están en minoría. Las personas aquí no son sus conciudadanos ni hablan su idioma. No saben nada de su patria excepto lo que vean reflejado en ustedes. Compórtense de tal manera que los japoneses se formen una buena impresión de su país.’

Como cristianos… nuestra ciudadanía está en los Cielos… pertenecemos al Reino de Dios… Tenemos que exhibir nuestro mejor comportamiento, a fin de que la gente no tenga una idea distorsionada de cómo es nuestra patria… La cultura en que vivimos es pagana hasta la médula… Dios nos ha dejado aquí con un propósito… demostrar a la gente lo que significa ser súbdito de otro país, tener una ciudadanía en otra tierra, y hacerlo de tal manera que despertemos en ellos el deseo de emigrar.” ¡Medita en esto!