nino orando a DiosPractica la religión pura

“LA RELIGIÓN PURA… ES ÉSTA…” (Santiago 1:27)

Jesús dijo acerca de toda obra buena que haces para ayudar a alguien que sufre o que padece necesidad: “…A mí lo hicisteis” (Mateo 25:40). ¡Maravilloso! A lo mejor la próxima vez que estés demasiado atareado para interesarte por alguien, te detendrás y reflexionarás en eso. Como respuesta a la pregunta: “¿…Qué… haré para tener la vida eterna…?, Jesús le respondió al joven rico: “…Anda, vende lo que tienes y dalo a los pobres… y ven, sígueme” (Mateo 19:21). Este hombre podría haber bendecido a muchos, y hasta haber sido uno de los discípulos de Jesús, pero nada de eso aconteció, porque era egocéntrico. Jesús puso otro ejemplo de un hombre rico que murió y fue al infierno. El motivo de encontrarse en ese lugar no fue su riqueza, sino su pecado de egoísmo. Él había permitido que un pobre con llagas en el cuerpo, mal vestido y hambriento se sentara a su puerta, pero no había hecho nada para remediarlo (Lucas 16:19-31).

Zaqueo, por el contrario, quien se había enriquecido a costa de cobrar excesivos impuestos, reconoció la maldad de sus caminos, renunció a su egoísmo y tomó la decisión de seguir a Jesús (Lucas 19:1-10). Se cuenta que un ángel visitó a un hombre muy adinerado en su lecho de muerte. Tras hacer el moribundo una lista de las cosas que le gustaría llevarse al cielo, el ángel le informó de lo siguiente: ‘Sólo podrás llevar al cielo lo que has dado a otros en la tierra.’ No esperes hasta las vísperas de la muerte para empezar a dar; experimenta desde ahora la dicha de dar y sus recompensas. “La religión pura y sin mancha delante de Dios el Padre es ésta: visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones y guardarse sin mancha del mundo” (Santiago 1:27). En este día, ¡practica la religión pura!