el-profeta-elias“.VEO UNA PEQUEÑA NUBE COMO LA PALMA DE LA MANO. QUE SUBE.”(1 Reyes 18:44).

3 Cosas Para Aprender Con El Profeta Elías – Parte 3

Todo triunfo importante comenzó con alguien que dio un pequeño paso o sembró una pequeña semilla, que por lo general era todo lo que podía aportar en ese momento. Dicho de otra manera: la mayoría de las grandes empresas tuvieron comienzos humildes. Si no estás dispuesto a empezar con poco, ¡nunca podrás empezar nada! El criado de Elías le dijo varias veces que no ocurría nada, hasta que por fin vio algo. No era más que una nubecilla, pero con un gran potencial. A Dios le gusta usar las cosas que nosotros consideramos insignificantes: la comida de un niño para alimentar a las multitudes, una honda para derribar a un gigante y un poco de arcilla para restituir la vista a un ciego. Él puede usar un trabajo sin importancia, un poco de dinero o una idea sencilla para bendecirte. Cuando Dios te promete algo, no necesita nada grandioso para hacerlo realidad.

A menudo los cambios de gran repercusión tienen su origen en un individuo. Ya sea una Ester, un Pablo, una Madre Teresa o un Billy Graham, lo único que Dios necesita es alguien que crea de verdad en Él y se atreva a arriesgarse, respaldado por su Palabra. Cuando Dios derrame de su bendición sobre ti, empezarás a ver tres cosas:

Primero, que tus problemas no son más que oportunidades para “.mostrar su poder a [tu] favor.” (2 Crónicas 16:9).

Segundo, que “. [su] poder se perfecciona en la debilidad” (2 Corintios 12:9).

Tercero, llegará el momento en que des gracias a Dios por tus enemigos, porque Él “prepara una mesa” y te vengará delante de ellos (véase Salmo 23:5).

DEJA TU OPINIÓN

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí