saber-esperar-segun-la-biblia“Esperaré, pues, a Jehová el cual escondió su rostro de la casa de Jacob, y confiaré en Él.” Isaías 8:17 (RVR)

El Esperar Según La Biblia

La espera desespera. Tengo varias alternativas de trabajo abiertas y mi urgencia no es proporcional al apuro de las empresas en contratarme. Todo se torna lento. Es lógico. Toda selección lleva su tiempo, entre un mes y medio y dos meses. Pero para mí es una eternidad. Los días pasan y las noticias no llegan. El celular sigue mudo, el mail vacío y el ánimo decae.

Las oportunidades no aparecen y el tiempo pasa muy despacio, demasiado para mi alma ansiosa. Solo aquel que estuvo esperando una buena noticia sabe lo que duele que no llegue. Los minutos se hacen horas y los días siglos. En esa situación estaba Isaías. Un profeta fiel en medio de una situación de crisis. Ya no había posibilidad de salvación. El castigo estaba determinado y era inminente.

No había posibilidad de eximición, pero el profeta seguía esperando. La esperanza es lo último que se pierde. Y la situación empeoraba, Dios no respondía y no tenía respuesta. Y acá es donde se demuestra el carácter superior de este hombre de Dios, que nos enseña y nos guía.

Cuando todo estaba tan mal, cuando no recibía ninguna respuesta del cielo, cuando estaba desesperado y sin fuerzas para seguir, este hombre declara que iba a esperar en Dios. Iba a hacerlo aunque vivía y sabía que Dios había escondido su Rostro de él por sus pecados. Y no solo iba a esperar en Dios, sino que también iba a confiar en Él.

¿Cómo puede un hombre quebrado decir esto? No lo dijo para quedar bien, o porque le tocaba predicar en la reunión de turno. Lo dijo en la intimidad de su corazón, sabiendo que era una realidad en su vida. Que aunque Dios no responda, aunque todo siga mal, aunque la crisis no desaparezca, él iba a seguir esperando y confiando en Dios.

Podía decirlo porque Isaías conocía a Dios, sabía quien era, había aprendido a disfrutar de su presencia y estaba seguro que Dios no cambia. No importa lo difícil de la situación que nos toque vivir, Dios no cambia.

Hoy nos cuesta esperar en Dios, nos cuesta confiar en Él. Tenemos más tecnología pero nos falta la fe de Isaías. Y Dios nos desafía hoy a volver a esperar en Él.

REFLEXIÓN – Conocelo para podes esperar tranquilo.

Un gran abrazo y bendiciones

Dany