la-obra-de-Dios“TODO LO HIZO HERMOSO EN SU TIEMPO.”  (Eclesiastés 3:11)

Dios todavía no ha acabado de obrar en ti

¿Te sientes como si has fallado a Dios, a ti mismo y a todo el mundo?

La vergüenza te habla con desprecio: “No eres bueno, un desastre total. Nadie en la iglesia querrá estar cerca de ti. “la deshonra insinúa: “Te tratarán de manera diferente ahora que estás infectado con la lepra del divorcio.” El miedo se mofa de ti: “¿Qué te hace pensar que Dios podría seguir amándote? Y si Él no puede, ciertamente sus hijos tampoco lo harán.” El engaño susurra: “¿Por qué no te apartas de todos simplemente? Así no te pueden herir nunca más.” La seducción añade: “La iglesia está llena de hipócritas. ¿Por qué no te vas sencillamente de juerga con tus antiguas amistadesí”

¿Cómo acallas el rugido de estas voces confusas e intimidantesí Empieza por volver a Jesús – la fuente de vida, salud, fuerza, cordura, paz, amor, gozo y restauración. Él dijo: “Yo soy el camino, la verdad y la vida” (Juan 14:6). Si Jesús es el camino, no permitirá que te pierdas. Si es la verdad, no dejará que seas engañado. Si es la vida, no dejará que las circunstancias te destruyan. Pero has de mantener la mente abierta para oír su voz.

Abre tu pecho ante Él en oración. Lee su Palabra diariamente. Déjate abrazar por el amoroso personal sanitario de su hospital (la congregación), que está entrenado para rescatar y restaurar a personas como tú. No desprecies el proceso. Puede que no lo veas ahora, pero el Señor puede hacer algo hermoso en medio del lío en que estás metido.