orando-por-ti“.YO ORARÉ POR VOSOTROS AL SEÑOR” (1 Samuel 7:5b)

“¡Estoy orando por ti!”

Cuando alguien dice: “Estoy orando por ti”, ¿respondes con un educado: “Gracias”, y enseguida lo olvidasí ¡No lo hagas! ¡No hay expresión más grande de amor que ésa!

Puede que estés leyendo esto, ignorando el hecho de que quizás no estarías vivo para hacerlo si alguien no hubiera orado por ti! Jesús dijo a Pedro: “…Satanás os ha pedido para zarandearos… pero Yo he rogado por ti, para que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos” (Lucas 22:31,32).

¿Contestó Dios esa oración? ¡Sin duda! A pesar de su vergonzosa negación de Cristo, Pedro terminó dirigiendo uno de los avivamientos espirituales más grandes de la historia, y dos libros de la Biblia llevan su nombre.

¡En la oración no hay distancias! A través de la oración puedes trascender cualquier situación en cualquier momento, reclamando la promesa: “…todo lo que pidáis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá” (Marcos 11:24).

Cuando los filisteos estaban a punto de aniquilar a Israel, Samuel dijo: “… yo oraré por vosotros al Señor” (1 Samuel 7:5b). Como resultado “… el Señor tronó. sobre los filisteos.” (1 Samuel 7:10b).

Dios viene por invitación. Tus oraciones son su puerta de entrada a la situación. Cada vez que pides en el Nombre de Jesús, el Espíritu Santo tiene autorización para trabajar, haciendo cosas por ti que no puedes lograr de ninguna otra manera. Recuerda eso la próxima vez que alguien diga: “Estoy orando por ti”.