Guardando la fe de Dios

“…HE GUARDADO LA FE” (2 Timoteo 4:7b)

Jesús dijo: “En el mundo tendréis aflicción…” [highlight](Juan 16:33b).[/highlight] Está claro que la vida sigue pasándonos desafíos “frescos” que ponen a prueba nuestra fe. ¿Cómo sabrás cuánto peso pueda aguantar un puente? ¡Ponle peso encima!

Daniel era víctima de una “gran ofensiva de picotazos”. Sabiendo que oraba regularmente, sus enemigos convencieron al rey Darío de que todas las oraciones deberían ser hechas a él. ¡Qué egoísmo! Sin embargo, Daniel continuó orando cada día, y ¡nada menos que delante de una ventana abierta! Cuando el rey oyó esto, ordenó que echaran a Daniel al foso de los leones[highlight] (Ver Daniel 6:16).[/highlight] Pero a la mañana siguiente salió de él, sus enemigos fueron echados al foso [highlight](Ver versículo 23)[/highlight], y el rey anunció “…ante la Presencia del Dios de Daniel(.)[:] ‘…Él es el Dios viviente…'” [highlight](Daniel 6:26b)[/highlight].

Sadrac, Mesac y Abed-nego se negaron a adorar a los ídolos del rey. Incluso cuando fueron avisados de que si no se inclinaran serían quemados, ellos dijeron: “Nuestro Dios…puede librarnos… Y si no,… no serviremos a tus dioses…” [highlight](Daniel 3:17,18)[/highlight]. El Señor los libró y los protegió porque guardaron la fe[highlight] (Ver 2 Timoteo 4:7b).[/highlight]

David se enfrentó a Goliat y se negó a llevar la coraza del rey. ¿Por qué? Escucha: “No puedo andar con esto, pues nunca lo practiqué” [highlight](1 Samuel 17:39b)[/highlight]. Entonces, ¿con qué fue? Escucha: “…y voy contra ti en el Nombre del Señor… [highlight](1 Samuel 17:45b)[/highlight], y ¡el resto es historia! Ahora bien, es muy probable que nunca te encontrarás en un foso de leones, en un horno ardiente [highlight](Ver Daniel 3:23)[/highlight], o enfrentándote a un gigante, ¡aunque a veces te sentirás así! Pero cuando te encuentres en un ataque, (a) ora y reclama el poder de Dios y (b) ve “…en el Nombre del Señor…” [highlight](1 Samuel 17:45b)[/highlight].