Luchando con Dios “hasta…que Raye El Alba”

“HASTA QUE RAYABA EL ALBA” (Génesis 32:24b)

Si Dios te está diciendo: “(Volveos)[Vuélvete] ahora…” (Jeremías 35:15b), su apremio tiene un propósito. Cuando el Señor luchó con Jacob, fue solamente por un tiempo limitado: “hasta que rayaba el alba” (Génesis 32:24b). La gente pierde la esperanza con nosotros cuando no tomamos su consejo, pero Dios lucha con nosotros “…hasta…”. Él logra mantenernos en el lugar donde quiere que estemos. Aquella noche en Peniel, el Señor sabía que si Jacob no se sometía, saldría perdiendo.

No pospongas nada; puede que te estés quedando sin tiempo. Antes de perder tu integridad, tu familia y tu futuro, detente y date cuenta de que Dios conoce cosas que tú no sabes. Él está al tanto de cuándo el enemigo planea lanzar su siguiente ataque, o cuando se le permitirá a la muerte reclamarte. Cuando Él lucha contigo es para hacerte comprender que estás desperdiciando tu vida, descuidando a tu familia, que no eres el “centro del universo”, para animarte a seguir en tu trabajo sin tirar la toalla, participar en tu congregación y no irte al otro extremo de la ciudad, o a invertir en tu matrimonio en lugar de abandonar. El Señor lucha contigo “…hasta…” que dejes de poner excusas y afrontes los hechos. Y Él no pone a las cosas una “capa de azúcar”; ¡te las da tal como son!

Esto significa normalmente no salir impune de cosas que hiciste en el pasado.

¿Qué recibió Jacob cuando luchó con Diosí Una nueva identidad, una nueva forma de caminar, una nueva naturaleza; el tomador se convirtió en un dador, y un nuevo destino: se convirtió en el padre de Israel, el pueblo escogido del Señor. Y Dios también tiene grandes cosas preparadas para ti. Por tanto, no tengas miedo de “luchar” con Él “…hasta…”.