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¿Que Hacer Cuando Te Sientes Decepcionado?

MI ALMA ESTÁ ABATIDA EN MÍ. ME ACORDARÉ, POR TANTO, DE TI (Salmo 42:6)

Escribe Max Lucado:

Cuando Dios no hace lo que queremos, no es fácil aceptarlo; nunca lo ha sido y nunca lo será. La fe es la convicción de que Dios sabe más que nosotros y que nos sacará adelante. La decepción es producto de expectativas no cumplidas y se cura con expectativas renovadas.

No te asustes, no te rindas, sé paciente Dios está en control. Hasta la última palabra, no está todo dicho. Por lo tanto, cuando te sientas decepcionado hay algunas cosas que puedes hacer:

¿Que Hacer Cuando Te Sientes Decepcionado?

1) Mira hacia adentro. David se preguntó:

¿Por qué te abates, alma mía, y te turbas dentro de mí? (Salmo 42:5). Reconoce que te sientes mal. No puedes tratar algo si no lo admites primero. Pide a Dios que te muestre la raíz del problema. ¿Es rabia contenida? ¿Envidia? ¿Falta de perdón? ¿Lujuria? ¿Cansancio mental o físico? Disponte a recibir lo que Dios te revele.

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¿Que Hacer Cuando Te Sientes Decepcionado?

2) Mira hacia arriba. David dijo:

Espera en Dios, porque aún he de alabarlo (Salmo 42:5). En lugar de fijarte en tu decepción, pon tu mirada en Aquél que sabe dónde está la salida.

3) Haz memoria de la fidelidad anterior de Dios. Según David:

Mi alma está abatida en mí. Me acordaré, por tanto, de ti (Salmo 42:6). En medio de todas las vicisitudes por las que pasó José, éste se aferró a la seguridad de que Dios seguía en control de su destino. Recordar la fidelidad de Dios te da la confianza de que Dios seguirá proveyendo.

4) No tienes que entenderlo todo.

El hecho de que no le encuentres sentido a lo que Dios está haciendo en un momento determinado, no quiere decir que no lo vayas a comprender más tarde. A los que aman a Dios, todas las cosas los ayudan a bien (Romanos 8.28).

5) No dejes que la amargura se apodere de ti.

Cuando se desvanecen las esperanzas, eso puede dar lugar al resentimiento. Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? (Romanos 8:31).

Por muy profundo que parezca el pozo en el que te encuentras, ¡Dios sigue estando de tu parte!