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Formas De Predicar Contra La Lujuria Y La Codicia En La Iglesia

Maneras de predicar sobre la lujuria y la codicia segun la Biblia

Sólo hay una manera de resolver el pecado de la lujuria y la codicia: Llegar a la raíz del problema.

Escritura: Levítico 1:125:1

Desde el púlpito, podemos ayudar a nuestra congregación a abrazar estas verdades que cambian la vida. Pero se necesita valor para predicar: “Si abrazas estas 10 mentiras sobre la lujuria y la codicia, no encontrarás remedio para superarla”.

En vez de eso, te sumergirás en un ‘agujero negro’ de pecado”.

Alentemos a nuestra gente a abrazar la verdad y rechazar estos 10 mitos sobre la lujuria y la codicia:

1.”Codicio porque soy humano de carne y hueso.”No, tu lujuria está porque eres pecador.

2.”Codicio y tengo lujuria porque otros se visten sin modestia.” No, tu lujuria está presente porque tu corazón malvado disfruta de la inmodestia de los demás.

3.”Tengo Sentimientos de lujuria porque no estoy casado.” No, tú deseas porque amas el sexo más que a Dios.

4.”Codicio con lujuria porque deseo el casarme.” No, tu lujuria hace que desees la inmoralidad sexual. El deseo de inmoralidad sexual es lo opuesto al deseo de matrimonio. Un deseo de casarte es un deseo de moralidad sexual dentro del matrimonio.

5.”Tengo lujuria y codicio porque no puedo evitarlo.” No, tú deseas porque voluntariamente eliges el pecado sobre la santidad. Has desarrollado un hábito lujurioso. Arrepiéntanse y vuélvanse a Cristo ahora mismo. Vive la santidad que Él requiere hasta que se formen nuevos hábitos puros.

6.”Tengo lujuria porque mi esposa no está tan interesada en el sexo como yo.” No, tú lujuria está presente porque deseas el sexo más de lo que deseas a Dios.

7.”Tengo lujuria porque mi esposa no me aprecia.” No, tú deseas porque crees que Dios es demasiado pequeño para satisfacer tus necesidades en abundancia.

8.”Tengo lujuria porque creo que los llevan la palabra de Dios son bonitos.” No, tú deseas porque rechazas la creación de Dios (Génesis 1:26-27). Aquellos que son lujuriosos objetivan a los ministros de Dios, reduciendo Su imagen santa a un mero objeto de gratificación sexual inmoral, no consensual y unilateral.

9.”Tengo lujuria porque la sexualidad es omnipresente en la cultura de mi país.” No, tu lujuria está porque amas más tu cultura que Dios.

10.”Si cumplo mis deseos, se irán.” No, el remedio para los deseos lujuriosos es que te niegues a ti mismo (matar de hambre tu lujuria), tomar tu cruz y seguir a Cristo (Lucas 9:23).

La única respuesta para un corazón lujurioso o codicioso es el arrepentimiento genuino y la fe en Cristo.

Debemos creer más en Dios que en el hombre, ya sea que el “hombre” sea todo el mundo o nosotros mismos.

Dios es más precioso y más valioso que cumplir nuestros deseos de lujuria o coidicia. Si usted abraza y medita en la belleza de Dios, todo pecado parecerá terrible y detestable.