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La Auto Ayuda Y La Verdadera Predicación Bíblica

LA DIFERENCIA ENTRE LA PREDICACIÓN BÍBLICA Y UNA PALESTRA MOTIVACIONAL

¿Cuál es la diferencia entre la predicación Cristocéntrica y un sermón motivacional?

Mucho de lo que se ve y escucha en la predicación hoy en día es más como un discurso motivacional espiritualizado. Pero la predicación debe ser más que autoayuda en la vida cultual de la iglesia.

Entonces, ¿qué es lo que diferencia a un sermón de cualquier otro discurso o exposición?

Creo que hay dos cosas fundamentales en cada uno de los sermones que lo distinguen, lo que lo hace diferente de todos los demás tipos de comunicación.

Un sermón debe estar basado en la Biblia y centrado en Cristo.

Permítanme explicarles lo que quiero decir y por qué.

LA BASE: LA BIBLIA

Un sermón debe estar basado en la Biblia. En otras palabras, su sermón debe basarse en lo que usted ve en la Biblia.

Si estás predicando sobre cualquier otra cosa, eso no es un sermón.

Permítanme rapidamente darles tres razones por las que cada sermón debe estar basado en la Biblia.

LA BIBLIA ES LA INSPIRADA E INERRANTE PALABRA DE DIOS

Si usted no cree que la Biblia es inspirada por Dios, no debería estar predicando.

Como dice la Biblia en 2 Timoteo 3:16, “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redarg:uir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra” (RV).

Toda la Escritura es inspirada y respirada por Dios, y es útil para enseñar a todos todo lo que necesitamos para ser seguidores de Jesús completamente equipados.

LA BIBLIA NOS MANDA QUE PREDIQUEMOS LA BIBLIA

Si creemos que la Biblia es inspirada por Dios, y la Biblia nos ordena que prediquemos la Biblia, entonces debemos predicar la Biblia.

Pablo continúa con esto inmediatamente después de 2 Timoteo 3:16-17. En nuestras Biblias de hoy, vemos un capítulo que se termina allí, pero en la escritura original, era sólo una carta completa. No hubo una pausa o corte de capítulo. Así que el principio de 2 Timoteo 4 está conectado con el final de 2 Timoteo 3.

2 Timoteo 4:1-2 dice: “Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina”.

Así que Pablo dice a Timoteo: “La Biblia es la Palabra inspirada de Dios, por tanto, predica la Biblia”. Y el mandato de Pablo a Timoteo se aplica a todos los pastores aún hoy.

Necesitamos predicar la Palabra sea popular o no, sea que la gente esté receptiva a ella o no, sea culturalmente aceptable o no.

Nuestro llamado como predicadores es predicar fielmente la Palabra de Dios.

LA BIBLIA NOS MANTIENE CON LOS PIES EN LA TIERRA

Pablo todavía no había terminado con su instrucción a Timoteo. En el capitulo 3:16-17 dijo: “La Biblia es la Palabra inspirada por Dios”; “Entonces dijo: “Predica la palabra” (4:1-2). Y en 4:3, Pablo continúa: “Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas”.

Pablo está diciendo esencialmente que la Biblia nos mantiene firmes en la verdad.

Necesitas seguir predicando la Biblia porque va a llegar un momento, lo creas o no, en el que la gente va a escuchar lo que suene bien a sus oídos, así sea una persona que esté dando una charla motivacional, tenga el mayor carisma, o diga cosas como, “Vive tu propia verdad”. Seguirán a los maestros que digan lo que les parezca bien.

La gente va a empezar a vagar y a seguir a estos “otros predicadores y maestros”, y ya no van a escuchar y seguir la verdad de la Palabra de Dios.

Necesitamos predicar la Biblia porque (1) es la Palabra inspirada de Dios, (2) la Biblia nos ordena que prediquemos la Biblia, y (3) nos mantiene cimentados en la verdad de la palabra de Dios en lugar de vagar hacia otros falsas fabulas y enseñanzas.

La primera marca distintiva de la predicación verdadera es que está basada en la Biblia.

CENTRADA EN CRISTO

La segunda marca distintiva de la predicación es que está centrada en Cristo o dicho de otra forma: Es Cristocéntrica.

Por más de 2,000 años, los cristianos han tenido un solo mensaje con millones de aplicaciones. Lo llamamos el evangelio.

El evangelio es simplemente las buenas nuevas de Jesús, quién es, lo qué hizo y cómo pagó el precio de nuestros pecados.

Es el punto central de todo el cristianismo. Es el mensaje que predicamos.

Podría decir mucho sobre este tema, pero permítanme darles dos razones rápidas por las que cada sermón debe centrarse en Cristo.

EL EVANGELIO NOS AYUDA A INTERPRETAR LA BIBLIA

Si toda nuestra predicación se basa en la Biblia, el Evangelio nos ayuda a entender cómo interpretar correctamente lo que la Biblia nos dice, porque toda la Escritura se cumple en Jesús.

Vemos esto en la historia justo después de la resurrección de Jesús. Él camina por el camino de Emaús y se encuentra con dos de sus discípulos. Por la razón que sea, no lo reconocen.

Están caminando y hablando de todos los eventos que acaban de ocurrir, cómo Jesús fue crucificado y ahora ya no está en la tumba. Y Jesús sólo está escuchando, fingiendo que no sabe lo que está pasando.

Pero entonces, Jesús interviene. Básicamente dice: “Obviamente, este hombre del que estás hablando, este personaje de Jesús, era el Mesías, el único que Dios prometió que vendría”.

Y luego leemos en Lucas 24:27, “Y comenzando desde Moisés, y siguiendo por todos los profetas, les declaraba en todas las Escrituras lo que de él decían”.

No podemos perder el punto de este pasaje. ¡Esto es tremendo! Así es como Jesús interpreta la Biblia.

Comenzando por Moisés (los primeros libros de la Biblia) y pasando por los Profetas (todo el Antiguo Testamento), Jesús caminó y dijo: “Aquí están las cosas que se escribieron sobre mí”.

Todo el Antiguo Testamento prefigura y se cumple en Jesús, y Jesús mismo nos lo señaló.

Así que la manera apropiada de entender la Escritura, según Jesús, es verla cumplida a través de Jesús.

Si no estamos predicando de una manera centrada en el evangelio, mirando nuestra Biblia y tratando de interpretarla y aplicarla a través del lente de quién es Jesús y lo que Jesús logró para nosotros en su muerte, sepultura y resurrección, entonces no entendemos el punto. No estamos interpretando y aplicando correctamente las Escrituras.

Vemos las Escrituras más claramente cuando las miramos a través del evangelio.

LA IGLESIA PRIMITIVA PREDICABA EL EVANGELIO

Cuando usted mira los sermones de la iglesia primitiva y toda la predicación que vemos en el Nuevo Testamento, todo es predicar un solo mensaje: el evangelio.

En el libro de los Hechos, vemos un pequeño grupo de 120 creyentes, y de repente, algo sucede. Ese pequeño grupo de 120 se extiende a miles de personas, a través de múltiples ciudades, a través de todo el imperio romano, y eventualmente a través del mundo.

¿Cómo sucedió esto?

Por predicar.

¿Predicar qué?

Predicar el evangelio.

Basta con mirar a lo largo del libro de los Hechos y verás pruebas de ello en todas partes.

El primer sermón en el libro de Hechos sucede en el capítulo 2 en el día de Pentecostés cuando Pedro predica a una gran multitud de personas.

¿Qué predico? Predicaba el evangelio.

Más tarde, cuando los líderes religiosos judíos se enojaron con los discípulos de Jesús, ¿por qué estaban molestos? Hechos 4:2 dice que estaban “resentidos de que enseñasen al pueblo, y anunciasen en Jesús la resurrección de entre los muertos”. En otras palabras, estaban proclamando el evangelio, la buena noticia de que Jesús resucitó de entre los muertos y a través de él, tú también puedes predicar.

Entonces, después de que los discípulos fueron golpeados y liberados de la prisión con la advertencia de no volver a predicar el evangelio, ¿qué hicieron?

Hechos 5:42 dice: “Y todos los días, en el templo y por las casas, no cesaban de enseñar y predicar a Jesucristo”.

A lo largo del libro de los Hechos, puedes ir de capítulo en capítulo y verás todos los sermones de gente como Felipe, Pablo y Pedro, y en cada mensaje ellos están predicando el evangelio.

En cada mensaje, la razón por la que están predicando no es sólo para enseñar a la gente la Biblia. No es sólo para enseñar a la gente a ser buena. No es sólo para enseñar a la gente lo que está bien y lo que está mal. Predican para contar a la gente las buenas nuevas sobre Jesús, quién es, qué ha hecho y por qué es importante para nosotros.

Nuestra predicación necesita estar centrada en Cristo porque (1) el evangelio nos ayuda a interpretar las Escrituras correctamente, y (2) el evangelio es la razón por la cual predicamos. Es la motivación detrás de todo lo que hacemos. Es el punto base del cristianismo, y así que fue en cada iglesia primitiva.

CÓMO EL EVANGELIO LLEVA LA PREDICACIÓN A UN NIVEL MÁS PROFUNDO

Pensemos por un segundo en algunos de los temas que predicamos, y cómo una conexión con el evangelio nos ayuda a entenderlo a un nivel más profundo.

Digamos que estás predicando un sermón sobre el amor.

Amamos no sólo porque el amor es bueno, nos hace sentir bien y animados, y es lo correcto. Amamos porque Dios nos amó primero. Nos amó lo suficiente como para enviar a su hijo a morir por nosotros. No hay amor más grande que ese.

Tal vez estás predicando sobre el gozo.

No sólo predicamos sobre el gozo para que puedas ser feliz y sentirte bien. Es más profundo que eso. Tenemos gozo porque Jesús vino y venció a Satanás, el pecado y la muerte. La batalla ya ha sido ganada, así que podemos celebrarlo.

Si estás predicando sobre el perdón, pregunta: “¿Por qué debemos perdonar a los demás?”.

No sólo perdonamos a la gente porque es lo correcto o porque nos libera de la amargura. Perdonamos a la gente porque Dios nos ha perdonado por medio de Jesús.

El evangelio es más que un llamado al altar o algo que se añade al final de su mensaje. El evangelio es el mensaje.

LA DIFERENCIA ENTRE UNA PREDICACIÓN MOTIVACIONAL Y UNA PREDICACIÓN BÍBLICA

¿Qué es lo que separa a la predicación de otro discurso o palestra motivacional?

La predicación está basada en la Biblia y centrada en Cristo.

Toda predicación buena y fiel necesita estas dos cosas. Si no es así, su sermón no lo es…