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¿Quién Es Un Verdadero Discípulo de Cristo?

¿Quiénes son los discípulos de Jesús Cristo? ¿Qué es lo que creen? ¿Qué cree la secta los discipulos de Cristo?

Un Discípulo

Antes de examinar quién o qué cree un discípulo de Cristo, debemos entender lo que es un discípulo. La palabra viene del inglés antiguo discipul (fem. discipula) que viene del latín discipulus, que significa “alumno, estudiante, seguidor”, y se dice que viene de la palabra “discere”, que significa “aprender” de donde obtenemos la palabra “discernir”, pero un discípulo de Cristo es alguien que ha sido ministrado en las enseñanzas de Cristo, aprendió a seguir a Cristo, y luego enseña a otros ha seguir a Cristo.

Vemos esto en la Gran Comisión donde Jesús les dice “Id, pues, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo” (Mateo 28:19), pero después de hacer discípulos y ser bautizados, ¿qué sigue? La obra no se ha terminado todavía porque se espera que estemos “enseñándoles a observar todo lo que les he mandado”. Y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo” (Mateo 28:20).

Un discípulo es alguien a quien se le han enseñado las mismas cosas que Jesús enseñó a sus 12 discípulos, y esas enseñanzas todavía son vigentes hoy en día… y se encuentran en los evangelios.

Un discípulo es alguien que confía en Cristo; alguien que comparte a Cristo; alguien que vive como Cristo, alguien que sigue a Cristo, y alguien que hace discípulos para Cristo. Hay que tener claro que ellos (y nosotros) ciertamente no serán discípulos perfectos, pero después de un tiempo de crecimiento, ellos deberían ser siempre mejores. A esto se le llama santificación, y esto no sucede de la noche a la mañana.

La Meta de un Discípulo

Como dije antes, un verdadero discípulo es alguien que está en Cristo, que vive para Cristo; que equipa a otros para vivir como Cristo, y busca hacer discípulos para Cristo, para que esos discípulos puedan hacer más discípulos.

La meta primordial de un discípulo es discipularse a sí mismo primero, y hacer otros discípulos que harán otros discípulos, y así sucesivamente. De una manera cada vez más amplia, el evangelio sale como ondas en un estanque, y como el grano de mostaza, crece y crece, pero es Dios quien da el crecimiento (Hechos 2:47).

Jesús dijo a sus discípulos: “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame” (Mateo 16:24), y “El discípulo no es superior a su maestro; mas todo el que fuere perfeccionado, será como su maestro” (Lucas 6:40). Esa es la meta… llegar a ser como Cristo, no sólo para hacer otros discípulos, sino para ser como Cristo. Esto no es un proceso fácil, y si una confianza total en Cristo. Jesús dijo que “Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo” (Lucas 14:33).

“Los Discípulos de Cristo” (Iglesia Sectaria)

Ahora que sabemos quien es un discípulo de Cristo, y quiénes son, ¿qué sucede con “los” Discípulos de Cristo o la llamada secta “Iglesia cristiana”? ¿Qué es lo que creen, es bíblico?

Los Discípulos de Cristo, oficialmente la “Iglesia Cristiana” (Secta), creen que debemos dar la bienvenida a “todos” a la Mesa del Señor.

Los Discípulos de Cristo es un fruto de un desorden en la iglesia. Cuando la iglesia estaba enfrentando una gran división en 1906, las Iglesias de Cristo (No denominación) y la Iglesia Cristiana Independiente, se separaron de la Iglesia Cristiana (Discípulos de Cristo), pero los Discípulos de Cristo (Iglesia Cristiana) creen que usted puede perder la salvación, ellos ni siquiera requieren una prueba de fe para sus nuevos conversos.

Su mayor error vino cuando abiertamente dieron la bienvenida a los homosexuales y fornicarios, permitiéndoles convertirse en miembros, pero también permitiéndoles tener posiciones de liderazgo en la iglesia. Tampoco se aferran a ninguna creencia en particular sobre el cielo o el infierno, aunque Jesús hablo mucho sobre estos temas.

En la mayoría de las enseñanzas doctrinales, la iglesia local tiene autonomía y no está obligada por la oficina nacional de iglesias a incluir o excluir a ciertos miembros de la sociedad….como las parejas del mismo sexo en matrimonio. Aunque la Biblia es clara en cuanto a que los que practican tales cosas no heredarán el reino (1 Corintios 6:9-10; Gálatas 5:21; Apocalipsis 22:15), muchas de las iglesias del mundo han permitido que los que “practican tales cosas” entren a la iglesia, se hagan miembros, ocupen posiciones de liderazgo, e incluso ordenen a algunos para el ministerio.

Esto contradice las Escrituras cuando las iglesias permiten que los miembros que viven en la inmoralidad sexual entren a la iglesia, sin mencionar el hecho de hacerlos miembros e incluso líderes en la iglesia. Hay algo muy, muy malo aquí. Personalmente no puedo recomendar esta supuesta “iglesia” como bíblica.

La Biblia nos enseña quiénes son realmente los discípulos de Jesucristo. Dietrich Bonhoeffer dijo: “El cristianismo sin discipulado es siempre un cristianismo sin Cristo”, por lo que el discipulado es fundamental en nuestro caminar diario.

La lectura/estudio bíblico diario y la oración son esenciales para el discipulado. Jesús ordenó a los discípulos o apóstoles que hicieran más discípulos, y la única manera de hacerlo es enseñándoles las cosas que Jesús les enseñó a sus discípulos.

Tenemos el libro máximo y se llama la Biblia. Un discípulo es también un embajador de Jesucristo. El Apóstol Pablo dice que “somos embajadores de Cristo, como si Dios intercediera por nosotros; os rogamos, en nombre de Cristo, reconciliaos con Dios” (2 Corintios 5:20).

El discípulo de Jesucristo es también una “nueva criatura; las cosas viejas pasaron; he aquí todo ha sido hecho nuevo” (2 Cor 5:17).

Como en el pasado, Dios usa a sus ministros para hacer otros discípulos, y esto se hace enseñándoles las mismas cosas que el Señor enseñó a sus primeros discípulos.

Un discípulo hace y dice lo que su maestro le ha enseñado, y en nuestro caso, es el Señor Jesucristo, y sus enseñanzas se encuentran en los evangelios, pero no se limitan a ellas (es decir, Gal, 1 Cor, etc.). Toda la Biblia es un libro sobre “Él”… es todo sobre Él, como debe ser (Salmo 115:1).