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¿Cómo Conocer La Voluntad de Dios De Una Manera Efectiva?

¿Cómo Saber la Voluntad de Dios Bíblicamente y Sin Equivocarte? (Hechos 9:1-17)

Cuando el Señor se le apareció a Saulo camino a Damasco, Saulo hizo las dos preguntas más importantes que cualquier hombre puede hacer: ¿Quién eres Señor? ¿Qué quieres que yo haga?

Dios promete dirigirnos

Dios no pudo haberle dado una mejor promesa: Decirle lo que debe de hacer.

Esta promesa se cumple en cada uno de nosotros. Dios no nos llama para que caminemos en la oscuridad el resto de nuestra vida. Siempre es su deseo enseñarnos lo que debemos de hacer.

Salmo 37:23  El Señor afirma los pasos del hombre cuando le agrada su modo de vivir.

Estas son maravillosas promesas. El Señor promete guiarnos. Tenemos un Padre en el Cielo que controla todas las cosas. Tenemos un Salvador a nuestro lado dirigiendo nuestros pasos. Y tenemos el Espíritu en nosotros, hablando a nuestro corazón. Podemos conocer su voluntad.

I. Mitos acerca de la voluntad de Dios

Existen algunos mitos en cuanto a la voluntad de Dios que deben de ser destruidos:

Mito # 1: Dios te da un mapa para que encuentres el camino

La voluntad de Dios para tu vida no es un mapa, es una relación. Si mantienes una relación con Dios, El te guiará paso a paso por la vida.

Romanos 8:14 “Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios”.

Mito # 2: Dios es una especie de aguafiestas celestial

Hay muchas personas que no quieren conocer la voluntad de Dios porque tienen miedo de lo que pueden descubrir.

Si uno de nuestros hijos nos dice: “Papá, sé que eres un hombre sabio y voy a hacer todo lo que me digas”. Responderías tu: “Se va a arrepentir de haber tomado esa decisión. Déjenme ver como hago para hacerle la vida imposible, para que sufra el resto de sus días”. Por supuesto que no lo haríamos.

No tengamos temor de la voluntad de Dios. La voluntad de Dios es lo que desearías para ti mismo si supieras lo suficiente para quererlo.

Salmo 40: 8 “Me agrada, Dios mío, hacer tu voluntad; tu ley la llevo dentro de mí”.

Mito # 3: Dios solo habla con cierta categoría de personas

Algunos creen que Dios revela su voluntad a los pastores, pero no a las personas ordinarias. Pero la verdad es que Dios tiene una voluntad para ti, ya seas una secretaria, un misionero, un pastor o un carpintero. Dios tiene una voluntad para cada vida.

Colosenses 1:9 Por eso, desde el día en que lo supimos no hemos dejado de orar por ustedes. Pedimos que Dios les haga conocer plenamente su voluntad con toda sabiduría y comprensión espiritual.

Mito # 4: Dios oculta su voluntad

Dios no lo hace. Dios quiere revelarnos su voluntad. En el verdadero sentido de la palabra, tú no encuentras la voluntad de Dios. La voluntad de Dios te encuentra a ti cuando caminas en el Espíritu.

Salmos 32:8 El Señor dice: Yo te instruiré, yo te mostraré el camino que debes seguir;  yo te daré consejos y velaré por ti. (Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; Sobre ti fijaré mis ojos.)

II. ENTENDER QUIEN ES JESÚS

Volvamos a la primera pregunta de Pablo ¿Quién eres Señor? Es indispensable saber quien es el Señor, antes de tratar de entender su voluntad.

La respuesta del Señor a Pablo fue “Yo soy Jesús, a quien tú persigues –le contestó la voz–”. (Hechos 9:5)

¿A quien perseguía Pablo? A los cristianos. Sin embargo el que se identifica como perseguido es Jesús. Pablo sabía muy bien quien era Jesús. Lo que no sabía era que al perseguir a sus discípulos realmente estaba persiguiendo al maestro.

Es aquí donde Pablo empieza a comprender el concepto del cuerpo de Cristo que a través de sus epístolas nos enseña con tanta elocuencia. La voluntad de Dios siempre está relacionada con El mismo y con sus hijos.

Es interesante que el futuro apóstol de los gentiles se encuentra con Cristo en tierra de gentiles, camino a Damasco. Jesús se revela a Pablo, no porque este lo esté buscando, sino por el propósito que Dios tenía con Él.

Dios se nos revela en el mismo lugar en que nos quiere usar.

Cuando lo hace, nos revela su propósito. Dios no nos deja caminando a ciegas.

3. Sin saberlo Pablo, cada circunstancia de su encuentro con Cristo le mostraba cual iba a ser su propósito con él.

  • Los propósitos de Dios son específicos. El los tenía definidos de ante mano.
  1. Dios no nos da a escoger. Una razón por la que no llegamos a conocer la voluntad de Dios es porque queremos oír de El lo que nosotros queremos, no lo que Él quiere.

Hechos 9:6 Levántate y entra en la ciudad, que allí se te dirá lo que tienes que hacer.

  • Dios no lo dice todo de una sola vez.
  1. Primero se asegura de que entendamos quien es El y quien soy yo.
    1. Muchas veces nos limita para que aprendamos a depender de El.

Hechos 9:8 Saulo se levantó del suelo, pero cuando abrió los ojos no podía ver, así que lo tomaron de la mano y lo llevaron a Damasco”.

  • El que perseguía a los cristianos, ahora tiene que ser llevado de la mano.
  • Nuestras experiencias del pasado son el taller de Dios que nos prepara para hacer su voluntad.
  1. Circunstancias. Dios abre y cierra puertas. Lo que pensamos son casualidades, es realmente el plan de Dios y la forma en que El nos guía.
  • Ananías sabía de la reputación de Pablo:

Hechos 9:13 Entonces Ananías respondió: –Señor, he oído hablar mucho de ese hombre y de todo el mal que ha causado a tus santos en Jerusalén. 14Y ahora lo tenemos aquí, autorizado por los jefes de los sacerdotes, para llevarse presos a todos los que invocan tú nombre.

  • A veces pensamos que nuestros errores del pasado son un impedimento para hacer la voluntad de Dios. O que a causa de nuestros pecados ya Dios no tiene un plan para nuestra vida.

Hechos 9:15 –¡Ve! –insistió el Señor–, porque ese hombre es mi instrumento escogido para dar a conocer mi nombre tanto a las naciones y a sus reyes como al pueblo de Israel.

  • Hacer la voluntad de Dios tiene un precio.

Hechos 9:16 Yo le mostraré cuánto tendrá que padecer por mi nombre.

III. Dios usa lo celestial y terrenal para enseñarnos su voluntad

  1. Dios envía a Ananías.
  1. Dios puede enviar a personas de Dios para que confirmen la voluntad de Dios para ti.
  2. Siempre serán asuntos con los que Dios te ha estado inquietando o que el ya te ha dicho.
  • Dios envía a su Espíritu.

Hechos 9:17 Ananías se fue y, cuando llegó a la casa, le impuso las manos a Saulo y le dijo: “Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino, me ha enviado para que recobres la vista y seas lleno del Espíritu Santo.”

  1. Ese mismo Espíritu mora en cada uno de nosotros y nos guía para conocer su voluntad.

Juan 16:13 Pero cuando venga el Espíritu de la verdad, él los guiará a toda la verdad, porque no hablará por su propia cuenta sino que dirá solo lo que oiga y les anunciará las cosas por venir.

  • Ese mismo Espíritu nos da la sabiduría. Notemos que Pablo comienza a predicar en las Sinagogas que Jesús es el Hijo de Dios (Hechos 9:20) ¿De donde viene esa sabiduría?
    • Conocimiento se aprende mirando a tu alrededor, pero la sabiduría viene por mirar hacia arriba.
  • Dios nos da Su Palabra.
  1. La mayor parte de la voluntad de Dios para tu vida está en la Biblia. A veces oramos: “Dios muéstrame tu voluntad” cuando en verdad ya nos la ha revelado en su Palabra.

Salmo 119:35 Guíame por la senda de tus mandamientos, Porque en ella tengo mi voluntad.

La forma de conocer la voluntad de Dios para el resto de tu vida es hacer la voluntad de Dios ahora mismo. Obedece lo que ya sabes.

Si estás interesado en conocer la voluntad de Dios para tu vida, has las preguntas que hizo Pablo. ¿Quién eres Señor? Y ¿Qué quieres que yo haga?

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