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¿Es el miedo una señal de la segunda venida de Jesús?

¿Es el miedo una señal de la segunda venida de Jesucristo o una señal del fin de los tiempos? ¿Qué dice la Biblia sobre el miedo?

El Miedo Y El Temor a Dios

Como personas, pensamos que el miedo es algo malo, ¿pero realmente lo es? Desde una perspectiva humana, puede parecer que si, pero el miedo de alguna manera nos mantiene vivos. En nuestra vida diaria, no nos gusta arriesgar nuestras vidas o las vidas de los demás. Tenemos miedo que ellos o nosotros salgamos heridos, y esta es una buena función del miedo.

Un tiempo atrás estaba limpiando las ventanas y mi miedo a caer me mantenía a salvo de no caer. Un miedo “sano” y apropiado nos impide hacer cosas que puedan herirnos o matarnos. Así que, el miedo en sí mismo puede ayudar a preservar vidas, pero ¿qué hay del temor al Señor? ¿Es lo mismo?

No, porque el temor del Señor es el principio de la sabiduría (Proverbios 9:10). Cuando se teme a Dios, no significa que tengas miedo de ser golpeado por un rayo. Significa que respetas, veneras y honrar a Dios y a su Palabra. Obedeces la Palabra escrita por obediencia y respeto a Dios, pero también por devoción a Dios y a lo que ha hecho a través de su Hijo. Amo a mi esposa y hago cosas por ella porque la amo, no porque tenga miedo de dormir en el sofá. Si nunca hiciera nada por ella, tendría buenas razones para temer a esa actitud.

Ser Conducido Por El Miedo

Fui a la tienda recientemente y debido a una pandemia, los estantes de la tienda estaban casi vacíos. No había agua en botella, papel higiénico y otros artículos de primera necesidad. Uno de los empleados de la tienda dijo que alguien había entrado y comprado casi todo el agua y el papel higiénico.

Una persona compró 63 paquetes de papel higiénico y 36 cajas de pañuelos descartables, así que esa es una de las cosas que el miedo realiza. Nos hará irracionales y tomar decisiones ilógicas, haremos cosas por las que probablemente nos arrepentiremos más adelante.

Otra cosa que hace el miedo es que nos hace más egoístas. Queremos asegurarnos de cuidar de nuestras propias necesidades ante todo, incluso si eso significa no dejar nada para nuestro próximo. Lo he visto con mis propios ojos, pero los cristianos no debemos mostrar tal comportamiento (espero) porque Dios da a sus hijos una gran y preciosa promesa:

“Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera, porque en ti ha confiado” (Isaías 26:3). Fuera de la fe en Cristo, nunca habrá una perfecta paz o ausencia de miedo en este mundo.

Miedo al Regreso de Jesús

El Apóstol Juan escribió en el Libro del Apocalipsis sobre el día de la segunda venida de Jesús y es algo temible para aquellos que nunca confiaron en Cristo.

Juan escribió, “He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, incluso los que le traspasaron, y todas las tribus de la tierra se lamentarán por él. Aun así. Amén” (Apocalipsis 1:7).

¿Por qué las tribus o naciones del mundo se lamentan o “lloran por él”? Porque Él juzgará al mundo con justicia, y los que han escuchado el evangelio lo han rechazado. Saben que el tiempo de su juicio ha llegado, y por eso están temerosos, y gritando por su aparición.

Jesús realmente nos dijo a quién debemos temer, y no es al hombre. El Señor dijo:“Pero os enseñaré a quién debéis temer: Temed a aquel que después de haber quitado la vida, tiene poder de echar en el infierno; sí, os digo, a este temed” (Lucas 12:5) Pueden matar nuestros cuerpos, pero no pueden tocar nuestras almas. No así con Dios.

Viviendo Con Miedo

Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestras mentes en Cristo Jesús (Filipenses 4:7).

¿Es el miedo una señal del fin de los tiempos o de la segunda venida de Jesús?

Creo que es porque los corazones de la gente se derriten como cera tan fácilmente hoy en día. Reaccionamos al miedo de inmediato e impulsivamente, y al dolor de los demás. Si estás viviendo con miedo ahora mismo, probablemente es porque no has confiado en Cristo.

Es algo terrible caer en las manos del Dios vivo y si no eres salvo, debes temer al juicio de Dios, pero si te arrepientes de tus pecados y pones tu confianza en Cristo ahora mismo y escuchas, no hay más razón para temer al juicio de Dios porque estás seguro en sus manos (Juan 10:28-29). Estás limpio y perdonado (1 Juan 1:9), así que ya no hay nada que temer. Eso es debido al amor de Dios por ti y por qué “No hay temor en el amor, pero el perfecto amor echa fuera el temor”. Porque el temor trae en si castigo, y el que teme no ha sido perfeccionado en el amor” (1 Juan 4:18).

El castigo de nuestra paz fue puesto sobre Cristo por nosotros, pero fuera de la fe, hay toda razón para temer.

Jesús podría aparecer en cualquier momento, y todos nosotros estamos a un latido de corazón de encontrar a nuestro Creador. O bien nos presentaremos ante Dios con la justicia de Cristo y nos salvaremos (2 Corintios 5:21), o nos enfrentaremos al peor de todos los castigos, por lo que debemos “Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas” (Apocalipsis 14:7).

El Apóstol Juan dijo “Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras” (Apocalipsis 20:12).

Esas son malas noticias si no has confiado en Cristo. La Biblia dice que nuestras buenas obras son como trapos de inmundicia para Dios (Isaías 64:6). Nadie es lo suficientemente bueno y justo para salvarse a sí mismo por buenas obras (Romanos 3:10-12).

Tristemente, más del 90% de los americanos (hoy) creen que son buenas personas y que sus obras deberían llevarlos al cielo. La verdad es que “Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego” (Apocalipsis 20:15), así que por qué no poner su confianza en Cristo en este mismo momento y eliminar toda duda, y todo temor.

Jesucristo ha pagado por tus pecados en el Calvario. Si lo niegas, pasarás el resto de la eternidad pagándolos tu mismo. Hoy es el día de la salvación (2 Corintios 6:2). ¡Mañana puede ser demasiado tarde!

2 COMENTARIOS

  1. Doy gracias a Dios porque siempre nos alienta. Su amor y su consejo es perfecto. Ruego al Señor siga guiando a nuestros pastores y líderes con sabiduría de lo alto y a nosotros nos ayude también a ser guiados por su Santo Espíritu. En el nombre de nuestro amado Jesús nuestro único y suficiente salvador. Amen!

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