La-pascua-acabo-biblia-versiculos-biblicos-iglesia-pastores
¿Qué Necesitas Hacer Después De La Pascua?

¿Qué Necesitas Hacer Después De La Pascua?

La Semana Santa de este año quedo para atrás. Sé que los servicios de Pascua requieren esfuerzo y trabajo. Hay mucha planificación, oración y coordinación. Todos los que participaran en este final de semana no tienen idea de todo lo que se necesita para hacer que la Pascua sea un éxito en su iglesia. Es un final de semana en el que trabajamos muy duro para dar lo mejor de nosotros mismos con la esperanza de que la gente de nuestra tenga un poderoso encuentro con Cristo vivo.

Ahora la pascua está en el espejo retrovisor y es probable que hayas pasado rápidamente a lo «siguiente». Pero quiero desafiarte a que no sigas adelante tan rápido. Estoy seguro de que hay algunas historias y momentos de Dios del fin de semana de Pascua que valen la pena. Como pastores necesitamos hacer un mejor trabajo con la disciplina de la «santificación permanente». Debemos aprender a permanecer «en el momento». He descubierto en mi vida que soy más feliz cuando soy capaz de reflexionar y atesorar los momentos con Dios.

Así que, en este último resplandor de la Pascua que se fue, ¿qué regalo necesitas guardar?

Permíteme sugerirte uno en el que podrías reflexionar.

¿Qué tal si te quedas con el regalo de todos los hermanos que han dado su tiempo para hacer que la Pascua sea especial en tu iglesia? La verdad es que sin ellos no se podría llevar a cabo la Pascua. Detente un momento para reproducir el Domingo de Pascua en su mente. Recuerda algunos de los rostros de tu iglesia que ayudaron con el estacionamiento, el saludo, la acomodación, la música, las decoraciones, el ministerio de los niños, etc.

¿Podrías tomar un momento para agradecer a Dios por aquellos en su iglesia que no son solo consumidores, sino que son contribuyentes? No solamente «toman», sino que «dan»… y dan con un corazón alegre.

Recientemente, en mi tiempo con el Señor, he estado leyendo el libro de Lucas. En Lucas 4 Jesús está hablando en la sinagoga de Nazaret y después de terminar de hablar ese día, el versículo 22 dice:

Y todos daban buen testimonio de él, y estaban maravillados de las palabras de gracia que salían de su boca, y decían: ¿No es este el hijo de José?.

Mira lo que dicen algunas traducciones:

– Lo agradable que eran sus enseñanzas.

– Impresionados por las hermosas palabras* que salían de su boca.

– Impresionados por las hermosas palabras[e] que salían de su boca.

– Estaban admirados de las cosas tan bellas que decía.

– Estaban asombrados de la gracia con la que salían las palabras de su boca.

Puedes leer todas las traducciones de Lucas 4 en Biblia Total de Estudio.

Al leer este pasaje, me llamó la atención la palabra «gracia» que podríamos llamar «amable». El pasaje no lo dice realmente, pero hace pensar que las palabras de gracia de Jesús contrastaban con las de los líderes religiosos de la época. Sospecho que la gente estaba acostumbrada a escuchar palabras duras, exigentes y legalistas. Pero es un soplo de aire fresco que este rabino llamado Jesús dijera palabras amables.

Creo que una de las cosas que debe caracterizar a los líderes espirituales es que sean amables. Pienso que es una de las cualidades más entrañables que puede poseer un líder. Un líder saludable es amable. Un líder misericordioso es amable. He aprendido que la habilidad de una persona para comunicarse en el pulpito no me dice mucho sobre su compasión, pero la gentileza de una persona fuera del pulpito me dice mucho sobre su humildad y semejanza con Cristo.

Cuando pienso en la amabilidad, mi mente recuerda a un pastor que conocí. El pastor Félix era el ejemplo de la amabilidad. Era un pastor de peruano que vive en Inglaterra. Una vez, cuando el pastor Félix vino a Lima, fuimos a comer junto con mi grupo de jóvenes. A pesar de que él tenía más o menos 50 años, sabía que se conectaría con mis jóvenes que no pasaban de los 20 años y quería que estuvieran juntos a uno de los hombres más amables que he conocido.

Cuando saludé al pastor Félix en la puerta, extendió los brazos y, saludo a todos los chicos uno por uno. Durante las horas siguientes le vi deleitarse con nuestro grupo y en el Señor. No recuerdo mucho de la conversación, pero sí recuerdo lo amable y tierno que fue con cada persona de nuestro grupo de jóvenes. El pastor Félix es esa persona rara que no te hace querer ser como él, sino ser como Jesús. Y estoy convencido de que una de las principales razones por las que tiene tanto impacto es porque era tremendamente amable.

Así que, antes de que pases al sermón de la semana que viene o al próximo proyecto de tu iglesia, quiero lanzarte un reto. ¿Considerarías decir palabras de gracia (amabilidad) a algunos de los voluntarios que ayudaron a realizar la Pascua en tu iglesia? Quiero desafiarte a que escribas 5 cartas a las personas para decirles «gracias» por su ayuda este fin de semana pasado de pascua.

DEJA TU OPINIÓN

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí