Abdías 1 - Biblia de Jerusalén 1998

La humillación de Edom

1. Visión de Abdías. Esto dice el Señor Yahvé a Edom: Hemos oído un mensaje de parte de Yahvé, un embajador ha sido enviado a las naciones: "¡Arriba, desencadenemos la guerra contra él!"

2. Mira, te he hecho el más insignificante de los pueblos, el más despreciable.

3. La soberbia de tu corazón te ha engañado, a ti que habitas en las grietas de la roca, que pones tu morada en las alturas, y dices para ti: "¿Quién me hará caer por tierra?"

4. Aunque te remontes como el águila, y anides entre las estrellas, de allí te abatiré yo - oráculo de Yahvé -.

5. Si llegaran a tu casa salteadores o ladrones nocturnos, ¿no te robarían con mesura? Si vinieran a ti vendimiadores, ¿no te dejarían la rebusca? ¡Cómo has sido arrasado!

6. ¡Cómo ha sido registrado Esaú, y saqueados sus tesoros!

7. Te han reducido a tus confines todos tus aliados, te han traicionado tus amigos. Los que compartían tu pan te han tendido una trampa: "¡Ha perdido el juicio!"

8. Pero aquel día - oráculo de Yahvé - exterminaré los sabios de Edom, y la sensatez de la montaña de Esaú.

9. Y se acobardarán tus guerreros, Temán, y no quedará un solo hombre en la montaña de Esaú. Por la violencia

10. criminal contra tu hermano Jacob, te cubrirá la vergüenza, y serás aniquilado para siempre.

11. El día en que le diste de lado, cuando los extranjeros apresaban su ejército, cuando los extraños allanaban sus puertas, y se repartían a suertes Jerusalén, también tú eras uno de ellos.

12. ¡No te recrees en el día de tu hermano, en el día de su debacle; no te alegres por los hijos de Judá en el día de su ruina; no te burles de él en el día del aprieto!

13. ¡No entres por la puerta de mi pueblo en el día de su desastre, no te recrees también tú en su desgracia en el día de su desastre, no saquees sus riquezas en el día de su desastre!

14. ¡No te apostes en las encrucijadas para exterminar a sus fugitivos, no entregues a los supervivientes en el día del aprieto!

La exaltación de Israel

15. Porque se acerca el Día de Yahvé para todas las naciones. Lo mismo que tú has hecho, se te hará: sobre ti recaerá tu merecido.

16. ¡Sí, como bebisteis vosotros sobre mi santo monte, beberán sin cesar todas las naciones, beberán relamiéndose y desaparecerán sin dejar huella.

17. Pero en el monte Sión sobrevivirá un resto que será santo y la casa de Jacob recobrará sus posesiones.

18. La casa de Jacob será el fuego, la casa de José la llama, y la casa de Esaú la estopa: lo abrasarán hasta consumirlo, y no le quedará un superviviente a la casa de Esaú. ¡Lo ha dicho Yahvé!

19. Ocuparán el Negueb, la montaña de Esaú, y la llanura de los filisteos, la campiña de Efraín y la campiña de Samaría, Benjamín y Galaad.

20. La multitud de los deportados de Israel ocupará Canaán hasta Sarepta, y los deportados de Jerusalén que están en Sefarad ocuparán las ciudades del Negueb.

21. Subirán victoriosos al monte Sión para juzgar a la montaña de Esaú. ¡Y Yahvé reinará!