Jonás 1 - Biblia de Jerusalén 1998

Jonás huye de Jehová

1. Yahvé habló a Jonás, hijo de Amitay, diciéndole:

2. "Prepárate y vete a Nínive, la metrópoli, para anunciarle que su maldad ha llegado hasta mí."

3. Jonás se preparó para huir a Tarsis, lejos de Yahvé. Bajó a Jope, donde encontró un barco que zarpaba para Tarsis; pagó su pasaje y se embarcó para ir con ellos a Tarsis, lejos de Yahvé.

4. Pero Yahvé desencadenó un viento tempestuoso sobre el mar, y se desencadenó una borrasca tan violenta que el barco amenazaba naufragar.

5. Los marineros se asustaron y cada cual pedía auxilio a su dios; luego arrojaron por la borda la carga del barco para aligerarlo. En cambio, Jonás había bajado a la bodega del barco y dormía profundamente.

6. El capitán se acercó a él y le dijo: "¿Qué haces aquí durmiendo? ¡Levántate e invoca a tu Dios! A ver si tu Dios se apiada de nosotros y no perecemos."

7. Luego propusieron entre todos: "Vamos a echar suertes para saber quién de nosotros es el culpable de este castigo." Echaron suertes y le tocó a Jonás.

8. Entonces le preguntaron: "Dinos por qué nos sucede esto, cuál es tu oficio, de dónde vienes, cuál es tu país y de qué pueblo eres."

9. Jonás respondió: "Soy hebreo y creo en Yahvé, Dios del cielo, que hizo el mar y la tierra."

10. Aquellos hombres se asustaron mucho y le dijeron: "¿Por qué has hecho esto?" Pues, por lo que les había contado, dedujeron que huía de Yahvé.

11. Y le preguntaron: "¿Qué podemos hacer contigo para que el mar se nos calme?" Pues el mar seguía enfureciéndose.

12. Jonás les respondió: "Arrojadme al mar, y el mar se os calmará. Reconozco que soy el culpable de esta gran borrasca que os amenaza."

13. Los hombres remaban para llegar a tierra firme, pero no podían, porque el mar seguía enfureciéndose en torno a ellos.

14. Entonces gritaron a Yahvé, diciendo: "¡Ay, Yahvé, que no perezcamos por culpa de este hombre. No nos manches con sangre inocente, pues tú, Yahvé, has actuado según tu voluntad!"

15. Luego cogieron a Jonás, lo arrojaron al mar y el mar calmó su furia.

16. Y aquellos hombres creyeron firmemente en Yahvé; le ofrecieron sacrificios y le hicieron promesas.

17.