Salmos 1 - Biblia de Jerusalén 1998

El justo y los pecadores

1. Feliz quien no sigue consejos de malvados ni anda mezclado con pecadores ni en grupos de necios toma asiento,

2. sino que se recrea en la ley de Yahvé, susurrando su ley día y noche.

3. Será como árbol plantado entre acequias, da su fruto en sazón, su fronda no se agosta. Todo cuanto emprende prospera:

4. pero no será así con los malvados. Serán como tamo impulsado por el viento.

5. No se sostendrán los malvados en el juicio, ni los pecadores en la reunión de los justos.

6. Pues Yahvé conoce el camino de los justos, pero el camino de los malvados se extravía.