Devocionales Cristianos – ¿Qué es la Fe?

Pierre Valdo era un rico comerciante de la ciudad de Lyon (Francia, 1140-1206). Era piadoso y hacía mucho bien a su entorno. Contaba con sus obras para ser salvo. Pero una noche en que estaba a la mesa con algunos amigos, repentinamente uno de ellos cayó muerto. Sobrecogido por el pensamiento de ser súbitamente llamado a comparecer ante Dios, Valdo sintió que no estaba preparado para encontrarle. Entonces buscó en las Sagradas Escrituras la respuesta a las necesidades de su alma.


Hebreos 1 - Biblia de nuestro Pueblo

Dios ha hablado por su Hijo

1. El Hijo En el pasado muchas veces y de muchas formas habló Dios a nuestros padres por medio de los profetas.

2. En esta etapa final nos ha hablado por medio de su Hijo, a quien nombró heredero de todo, y por quien creó el universo.

3. Él es reflejo de su gloria, la imagen misma de lo que Dios es, y mantiene el universo con su Palabra poderosa. Él es el que purificó al mundo de sus pecados, y tomó asiento en el cielo a la derecha del trono de Dios;

4. Así llegó a ser tan superior a los ángeles, cuanto incomparablemente mayor es el Nombre que ha heredado.

El Hijo, superior a los ángeles

5. ¿Acaso dijo Dios alguna vez a un ángel: Tú eres mi hijo, yo te he engendrado hoy? Y en otro lugar: Yo seré para él un padre, él será para mí un hijo.

6. Asimismo, cuando introduce en el mundo al primogénito, dice: Que todos los ángeles de Dios lo adoren.

7. Hablando de los ángeles dice: Hace de los vientos sus ángeles, de las llamas de fuego sus ministros.

8. Al Hijo, en cambio, le dice: Tu trono, oh Dios, permanece para siempre, cetro de rectitud es tu cetro real.

9. Amaste la justicia, odiaste la iniquidad; por eso te ha ungido Dios, tu Dios, con perfume de fiesta, prefiriéndote a tus compañeros.

10. Y también dice: Tú al principio, Señor, cimentaste la tierra, y los cielos son obras de tus manos;

11. ellos perecerán, tú permaneces; todos se gastarán como la ropa,

12. los enrollarás como un manto, se mudarán como ropa. Tú, en cambio, eres el mismo, y tus años no acaban.

13. ¿A cuál de los ángeles dijo jamás: Siéntate a mi derecha hasta que ponga a tus enemigos debajo de tus pies?

14. ¿Acaso no son todos ellos espíritus al servicio de Dios, enviados en ayuda de los que han de heredar la salvación?