1 Pedro 2 - Biblia Castilian 2003

1. Despojaos, pues, de toda maldad y de toda falsedad, de hipocres as, de envidias y de toda clase de maledicencias.

2. Apeteced, como ni os recién nacidos, la leche pura y verdadera, para crecer as hacia la salvación,

3. si es que habéis gustado cuán bueno que es el Se or.

La piedra viva

4. Acudid a él, piedra viva, desechada por los hombres, pero ante Dios escogida y preciosa.

5. Servid también vosotros de piedras vivas para edificar una casa espiritual destinada a un sacerdocio santo que ofrece sacrificios espirituales, agradables a Dios por medio de Jesucristo.

6. Por eso está escrito: Mirad que estoy cimentando en Sión una piedra, una piedra probada, angular, preciosa: quien crea en ella no vacilará.

7. Lo de preciosa se refiere a vosotros, los creyentes; mas por los no creyentes: La piedra que rechazaron los constructores, se ha tornado en remate de esquina,

8. en piedra de tropiezo y roca de escándalo. En ella tropiezan los que se rebelan contra la palabra. Éste es su paradero.

El pueblo de Dios

9. Vosotros, en cambio, sois linaje escogido, sacerdocio regio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para anunciar las magnificencias del que os llamó de las tinieblas a su maravillosa luz.

10. Los que en un tiempo erais "no pueblo", ahora sois pueblo de Dios; los que erais "no compadecidos", ahora sois los compadecidos.

Vivid como siervos de Dios

11. Queridos hermanos, os exhorto a que, como extranjeros y peregrinos, os abstengáis de los deseos puramente humanos que combaten contra el alma.

12. Llevad entre los gentiles una conducta ejemplar. As, en aquellas mismas cosas en que os calumnian como malhechores, cuando vean vuestras buenas obras glorificarán a Dios en el d a de la visita.

13. Acatad toda institución humana, porque as lo quiere el Se or, tanto al rey en cuanto soberano,

14. como a los gobernadores, delegados por él para castigar a los malhechores y premiar a los que hacen el bien.

15. Porque ésta es la voluntad de Dios: que, obrando el bien, amordacéis la ignorancia de los hombres insensatos.

16. Vivid como libres, no usando la libertad como disfraz de la maldad, sino como siervos de Dios.

17. Honrad a todos, amad a los hermanos, temed a Dios, honrad al emperador.

18. Criados, someteos con todo respeto a los amos, no sólo a los buenos y comprensivos, sino también a los rigurosos.

19. Es digno de alabanza quien, con la conciencia de que Dios lo quiere, soporta penas y padecimientos injustos.

20. Pues, ¿qué mérito tenéis soportando golpes por haber pecado? Pero, si los soportáis por haber hecho el bien, esto merece la aprobación ante Dios.

21. A esto habéis sido llamados. Porque también Cristo sufrió por vosotros, dejándoos ejemplo para que sigáis sus huellas.

22. Él no cometió pecado, ni en su boca se encontró enga o alguno.

23. Cuando lo insultaban, no devolv a el insulto; cuando padec a, no amenazaba, sino que se entregaba al que juzga con justicia.

24. Él mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo y los subió al madero, para que, muertos a los pecados, vivamos para la justicia. Por sus cardenales habéis sido curados.

25. Estabais extraviados como ovejas, pero ahora os habéis vuelto al pastor y obispo de vuestras almas.

>