2 Pedro 2 - Biblia Castilian 2003

Falsos profetas y falsos maestros

1. Hubo también falsos profetas en el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente sectas perniciosas y negarán al Se or que los rescató, atrayendo sobre s mismos rápida perdición.

2. Muchos seguirán sus torpezas, y por su causa será desacreditado el camino de la verdad.

3. Empujados por la avaricia, se aprovecharán de vosotros con discursos mentirosos. Hace ya tiempo que ni su condenación está ociosa ni su perdición dormida.

4. Dios no perdonó a los ángeles que pecaron, sino que, precipitándolos en el abismo, en cavernas tenebrosas, los entregó para ser custodiados hasta el juicio.

5. Ni tampoco perdonó al mundo antiguo. Sólo guardó a ocho personas, entre ellas a Noé, predicador de justicia, haciendo caer el diluvio sobre un mundo de imp os.

6. Condenó a la destrucción a las ciudades de Sodoma y Gomorra, reduciéndolas a ceniza y ofreciendo un ejemplo para imp os venideros.

7. Y libró al justo Lot, abrumado por la conducta desenfrenada de aquellos imp os;

8. pues este justo, que viv a entre ellos, d a tras d a se aflig a en su alma justa por las obras malas que ve a y o a.

9. El Se or sabe librar de la prueba a los piadosos y reservar para el castigo hasta el d a del juicio a los imp os,

10. sobre todo a los que caminan tras la carne en deseos de impureza y desprecian el se or o divino. Osados, arrogantes, no temen insultar a los seres gloriosos,

11. mientras que los ángeles, superiores en fuerza y en poder, no pronuncian contra ellos en la presencia del Se or juicio alguno injurioso.

12. Mas aquéllos, como animales irracionales destinados por la naturaleza a ser piezas de caza y perecer, que blasfeman de lo que ignoran, en su corrupción serán destruidos

13. y sufrirán da o como salario de su iniquidad. Se complacen en entregarse a la org a en pleno d a; son vergüenza y deshonra; se deleitan en sus extrav os cuando banquetean con vosotros.

14. Tienen sus ojos cargados de pasión por la adúltera, son insaciables en el pecado, seducen a las almas débiles, tienen el corazón ejercitado en la avaricia, son hijos de maldición.

15. Abandonando el camino recto, se extraviaron siguiendo la senda de Balaán, hijo de Beor, quien apeteció un salario inicuo,

16. pero fue reprendido por su maldad. Un mudo jumento, expresándose en voz humana, impidió la insensatez del profeta.

17. Éstos tales son fuentes sin agua, niebla empujada por el huracán. Para ellos está reservada la oscuridad de las tinieblas.

18. Profiriendo discursos ampulosos y vac os, seducen con pasiones de la carne y desenfrenos a los que apenas han acabado de distanciarse de los que viven en el error.

19. Les prometen libertad, cuando ellos mismos son esclavos de la corrupción, pues cada uno es esclavo del que le vence.

20. Porque, si después de haber huido de las impurezas del mundo por el conocimiento del Se or y Salvador Jesucristo, de nuevo se enredan en ellas y son vencidos, su situación última será peor que la primera.

21. Más les habr a valido no haber conocido el camino de la justicia que, después de haberlo conocido, volverse atrás del santo precepto que les fue entregado.

22. En ellos se cumple aquello del acertado proverbio: Perro que vuelve a su vómito. Y también: "Cerda lavada que vuelve a revolcarse en el cieno".

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