2 Reyes 25 - Biblia Castilian 2003

Caída de Jerusalén

1. El a o noveno de su reinado, en el mes décimo, el d a diez del mes, llegó Nabucodonosor, rey de Babilonia, con todo su ejército contra Jerusalén, acampó frente a ella y construyó un muro de asedio alrededor.

2. Estuvo as sitiada la ciudad hasta el a o undécimo del rey Sedec as.

3. El d a nueve del mes cuarto arreció tanto el hambre en la ciudad que no hab a pan para la gente del pueblo.

4. Los de la ciudad abrieron una brecha y todos los hombres de guerra huyeron de noche por el camino de la puerta que hab a entre los dos muros del jard n real, y aunque los caldeos ten an cercada la ciudad, se fueron por el camino de la estepa.

5. Pero las tropas caldeas salieron en persecución del rey, le dieron alcance en las llanuras de Jericó y todo su ejército se dispersó lejos de él.

6. Apresaron al rey y lo subieron a Riblá, ante el rey de Babilonia, quien dictó sentencia contra él.

7. Degollaron a los hijos de Sedec as en su presencia. Luego mandó sacar los ojos a Sedec as, lo ató con cadenas, y lo trasportó a Babilonia.

Cautividad de Judá

8. El d a siete del mes quinto, es decir, el a o diecinueve de Nabucodonosor, rey de Babilonia, Nebuzardán, jefe de la guardia, servidor del rey de Babilonia, entró en Jerusalén.

9. Incendió el templo de Yahveh, el palacio del rey y todas las casas de Jerusalén; prendió también fuego a todas las casas importantes.

10. Todas las tropas caldeas que estaban con el jefe de la guardia demolieron las murallas que rodeaban Jerusalén.

11. Nebuzardán, jefe de la guardia, deportó al resto de la gente que hab a quedado en la ciudad, a los desertores que se hab an pasado al rey de Babilonia y al resto de la población.

12. El jefe de la guardia sólo dejó algunos de los más pobres del pa s para cultivar las vi as y los campos.

13. Los caldeos hicieron pedazos las columnas de bronce que hab a en el templo de Yahveh, las basas y el mar de bronce del templo de Yahveh, y se llevaron el bronce a Babilonia.

14. Se apoderaron también de las calderas, de las paletas, de los cuchillos, de las cucharas, y de todos los utensilios de bronce que hab a para el servicio.

15. El jefe de la guardia se apoderó también de los incensarios y de los aspersorios: todo lo que hab a de oro y de plata.

16. Era incalculable el peso del bronce de las dos columnas, del mar de bronce, de las basas que hab a fabricado Salomón para el templo de Yahveh y de todos los restantes utensilios.

17. Cada columna ten a dieciocho codos de altura y estaba rematada por un capitel de bronce. La altura de cada capitel era de cinco codos. En torno al capitel hab a un trenzado y granadas, todo de bronce. La segunda columna ten a un trenzado similar.

18. El jefe de la guardia prendió también al sumo sacerdote Serayas; a Sofon as, segundo sacerdote, y a los tres guardianes de la puerta.

19. En la ciudad prendió al eunuco que estaba encargado de los hombres de guerra, a cinco hombres de los cortesanos del rey que se hallaban en la ciudad, al secretario del jefe del ejército que reclutaba a la gente del pa s, y a sesenta hombres del pueblo, que se hallaban en la ciudad.

20. Nebuzardán, jefe de la guardia, los tomó presos y los condujo a Riblá, ante el rey de Babilonia.

21. El rey de Babilonia los hirió y les dio muerte en Riblá, en el pa s de Jamat. As fue deportado Judá lejos de su tierra.

El remanente huye a Egipto

22. Nabucodonosor, rey de Babilonia, nombró a Godol as, hijo de Ajicán, hijo de Safán, gobernador de la gente que hab a quedado en el pa s de Judá.

23. Todos los jefes de las tropas se enteraron de que el rey de Babilonia hab a nombrado gobernador a Godol as y se presentaron, con todos sus hombres, a Godol as en Mispá. Eran Ismael, hijo de Netan as, Juan, hijo de Caréaj; Serayas, hijo de Tanjumet el netofatita, y Jazan as, el maacatita.

24. Godol as les juró a ellos y a sus hombres: "No tengáis miedo de servir a los caldeos; permaneced en el pa s, servid al rey de Babilonia, y os irá bien".

25. Pero el mes séptimo llegó Ismael, hijo de Netan as, hijo de Elisamá, de estirpe real, acompa ado de diez hombres, e hirieron de muerte a Godol as y a los jud os y caldeos que estaban con él en Mispá.

26. Entonces todo el pueblo, desde el menor hasta el mayor, y los jefes de las tropas, se pusieron en marcha y se fueron a Egipto, porque tuvieron miedo de los caldeos.

Joaquín es libertado y recibe honores en Babilonia

27. En el a o treinta y siete del cautiverio de Jecon as, rey de Judá, en el duodécimo mes, el d a veintisiete del mes, Evil Merodac, rey de Babilonia, en el a o en que comenzó a reinar, indultó a Jecon as, rey de Judá, y lo sacó de la prisión.

28. Le habló benévolamente y le dio un asiento superior a los asientos de los otros reyes que estaban con él en Babilonia.

29. Hizo que se quitara los vestidos de prisionero y que comiera siempre a su mesa durante todos los d as de su vida.

30. El rey le aseguró su sustento diario, d a tras d a, durante todo el tiempo de su vida.

>