Abdías 1 - Biblia Castilian 2003

La humillación de Edom

1. Visión de Abd as. As habla el Se or Yahveh para Edom: hemos o do un mensaje de Yahveh, un mensajero ha sido enviado a las naciones: "¡Levantaos! ¡Alcémonos en guerra contra él!".

2. Mira: te hice peque o entre las gentes, eres sumamente despreciado.

3. El orgullo de tu corazón te enga ó, tú que habitas en las hendiduras de la roca, que tienes la altura por morada, que dices en tu corazón: "¿Quién será capaz de derribarme en tierra?".

4. Aunque te remontes como el águila y pongas tu nido en las estrellas de all te derribaré - oráculo de Yahveh -.

5. Si vinieran contra ti ladrones o salteadores nocturnos, ¿no te robar an lo que necesitan? Si vinieran a ti vendimiadores, ¿no te dejar an el rebusco?

6. ¡Cómo ha sido registrado Esaú, cómo han escudri ado sus tesoros!

7. Hasta la frontera te han expulsado tus aliados, tus amigos te enga an y te dominan los que com an tu pan te ponen trampas. ¡No hay en Edom entendimiento!

8. ¿Es que en aquel d a - oráculo de Yahveh - no destruiré a los sabios de Edom y a los prudentes de la monta a de Esaú?

9. Tus héroes, Temán, estarán aterrados, porque todo hombre de la monta a de Esaú será aniquilado con muerte violenta.

10. Por la violencia contra tu hermano Jacob te cubrirá la vergüenza, y serás exterminado para siempre.

11. El d a en que estuviste all presente, el d a en que enemigos llevaban cautivo a su ejército, y extra os franqueaban sus puertas, y sobre Jerusalén echaban suertes, tú también eras como uno de ellos.

12. No te deleites mirando a tu hermano en el d a de su desgracia; no te alegres de los hijos de Judá en el d a de su ruina; no digas palabras insolentes en el d a de su angustia.

13. No entres por la puerta de mi pueblo en el d a de su infortunio; no te deleites también tú viendo sus males en el d a de su angustia; no alargues la mano a sus riquezas en el d a de su desgracia.

14. No te apostes en la encrucijada, para exterminar a sus fugitivos; no entregues a sus evadidos en el d a de su angustia.

La exaltación de Israel

15. Porque está cerca el d a de Yahveh contra todas las naciones. Como hiciste, te harán: tu paga caerá sobre tu cabeza.

16. Como bebisteis sobre mi santo monte, as beberán sin cesar todas las naciones; beberán y tragarán, y serán luego como si no hubieran sido.

17. Pero en el monte Sión quedará un resto, que será santo. La casa de Jacob expoliará a sus expoliadores.

18. La casa de Jacob será un fuego, la casa de José será una llama y la casa de Esaú como estopa: les prenderán fuego y los devorarán. No quedará un superviviente de la casa de Esaú. ¡Es Yahveh quien lo ha dicho!

19. Ocuparán el Negueb y la monta a de Esaú, la Sefela y Filistea; la tierra de Efra n, el territorio de Samar a, Benjam n y Galaad.

20. Los deportados, este ejército de hijos de Israel, ocuparán Canaán hasta Sarepta; y los deportados de Jerusalén a Sefarad, ocuparán las ciudades del Negueb.

21. Y subirán victoriosos al monte Sión para juzgar a la monta a de Esaú. ¡El reino será de Yahveh!

>