Versículos Bíblicos



Ezequiel 1 - Biblia Castilian 2003

La visión de la gloria divina

1. El a o treinta, el d a cinco del cuarto mes, estando yo entre los deportados, junto al r o Quebar, se abrieron los cielos y tuve visiones divinas.

2. El d a cinco del mes - era el a o quinto de la deportación del rey Jecon as -,

3. la palabra de Yahveh le fue dirigida a Ezequiel, hijo de Buz, sacerdote, en el pa s de los caldeos, a orillas del r o Quebar, y all se dejó sentir sobre él la mano de Yahveh.

4. Miré: y he aqu que un viento huracanado ven a del norte, una nube grande, con fuego que relampagueaba continuamente y claridad alrededor, y dentro de él como el centelleo del bronce en medio del fuego.

5. En su centro aparec a la figura de cuatro seres vivientes, cuyo aspecto era éste: ten an forma humana,

6. pero cada uno ten a cuatro aspectos y cuatro alas cada uno.

7. Sus piernas eran rectas, y las plantas de los pies eran como las pezu as de un ternero. Brillaban como el centelleo del bronce bru ido.

8. Ten an manos humanas por debajo de las alas, a sus cuatro lados. Los cuatro ten an rostros y alas.

9. Sus alas estaban unidas la una a la otra; no se volv an al andar; cada uno iba de frente hacia adelante.

10. En cuanto a la forma de sus caras, una cara de hombre y una cara de león a la derecha de los cuatro; una cara de toro a la izquierda de los cuatro; y los cuatro ten an cara de águila.

11. Tales eran sus aspectos. Sus alas estaban desplegadas por encima; cada uno ten a otras dos alas que se un an la una a la otra y otras dos les cubr an el cuerpo.

12. Cada uno iba de frente hacia adelante; iban hacia donde el viento los impulsaba, sin volverse al andar.

13. En medio de los seres vivientes hab a algo que parec a como ascuas encendidas, que ard an a manera de antorchas, moviéndose de un lado a otro entre los seres vivientes. El fuego resplandec a, y del fuego sal an relámpagos.

14. También los seres vivientes iban y ven an como el relámpago.

15. Miré yo entonces a los seres vivientes y he aqu que hab a una rueda en el suelo junto a ellos para cada uno de los cuatro.

16. El aspecto de las ruedas y su estructura era como el centelleo del topacio. Las cuatro ten an la misma forma; su aspecto y su estructura era como si una rueda estuviera encajada dentro de la otra.

17. Cuando andaban, marchaban hacia sus cuatro lados; no se volv an al andar.

18. En cuanto a sus llantas, eran altas e infund an temor, pues estas llantas estaban llenas de ojos alrededor de los cuatro.

19. Cuando los seres vivientes andaban, andaban junto a ellos las ruedas; y cuando los seres vivientes se alzaban del suelo, se alzaban también las ruedas.

20. Iban hacia donde el viento los impulsaba a ir, y las ruedas se alzaban con ellos, porque el esp ritu de los seres vivientes estaba también en las ruedas.

21. Cuando ellos andaban, andaban ellas; y cuando ellos se paraban, se paraban ellas; cuando ellos se alzaban del suelo, se alzaban las ruedas con ellos, porque el esp ritu de los seres vivientes estaba también en las ruedas.

22. Sobre las cabezas de los seres vivientes hab a una especie de plataforma, resplandeciente como un cristal imponente, extendida por encima de sus cabezas.

23. Debajo de la plataforma, sus alas estaban rectas, la una hacia la otra; cada uno ten a otras dos que le cubr an el cuerpo.

24. O el ruido de sus alas cuando andaban: era como el fragor de aguas abundantes, como la voz de Sadday; un estruendo de multitudes como el estruendo de una batalla. Cuando se paraban, replegaban sus alas.

25. Se oyó entonces un estruendo procedente de la plataforma que hab a sobre sus cabezas.

26. Por encima de la plataforma que estaba sobre sus cabezas hab a como una especie de piedra de zafiro en forma de trono; y sobre esta forma del trono, una figura con apariencia de hombre que estaba sobre él, por la parte de arriba.

27. Vi entonces como el centelleo del bronce, algo as como fuego que lo envolv a por todas partes desde lo que parec an ser de las caderas para arriba; y desde lo que parec an ser las caderas para abajo, vi como una especie de fuego que produc a resplandor alrededor.

28. Como la apariencia del arco iris que hay en las nubes un d a de lluvia, as era la apariencia del resplandor que hab a alrededor: tal era la apariencia de la figura de la imagen de Yahveh. Al verlo, ca de bruces y o la voz de uno que hablaba.

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