Job 41 - Biblia Castilian 2003

1. Tu esperanza ser a enga osa: sólo con verlo, caer as por tierra.

2. No hay quien se atreva a provocarlo. ¿Quién ser a capaz de resistirlo?

3. ¿Quién fue a su encuentro impunemente? ¡Nadie bajo la capa del cielo!

4. No pasaré sin hablar de sus miembros, hablaré de su fuerza incomparable.

5. ¿Quién abrió la envoltura de su manto y penetró en su doble coraza?

6. ¿Quién abrió la puerta de sus fauces? ¡El cerco de sus dientes infunde terror!

7. Su dorso lo forman hileras de escudos, cerrados con sello de piedra;

8. tan estrechamente unidos que ni al aire dejan pasar;

9. encajan unos con otros, tan juntos que no pueden separarse.

10. Sus estornudos despiden destellos, sus ojos son como los párpados de la aurora.

11. De su boca salen antorchas, centellas de fuego saltan de sus fauces.

12. De sus narices se elevan vapores como de caldero que hierve al fuego.

13. Su soplo enciende carbones, llamas brotan de sus fauces.

14. En su cuello se asienta la fuerza, ante él danza el espanto.

15. Las mollas de su carne son compactas: se las oprime, y no se mueven.

16. Su corazón es duro como roca, sólido como piedra de molino.

17. Cuando se alza, temen las aguas, y las olas del mar retroceden.

18. La espada que lo alcanza no se clava, ni la lanza, ni el dardo, ni la flecha.

19. El hierro es para él como paja, y el bronce como tronco podrido.

20. Las flechas del arco no lo ahuyentan, las piedras de la honda le parecen briznas de paja.

21. Considera la maza como estopa, se burla del venablo vibrante.

22. Su vientre como tejas afiladas, como un trillo va marcando el barro.

23. Hace hervir el abismo como una caldera, transforma el mar en un pebetero.

24. Deja tras s un surco luminoso; el océano parece encanecido.

25. Nada hay en la tierra semejante, es criatura que a nada tiene miedo.

26. Mira de frente a los más altos: es el rey de todas las fieras".

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