Lamentaciones 1 - Biblia Castilian 2003

Tristezas de Sion la cautiva

1. ¡Ay, cómo se sienta solitaria Álef la ciudad populosa! Es como una viuda la grande entre las naciones. La princesa entre las provincias está sujeta a tributo.

2. Pasa las noches llorando, Bet las lágrimas surcan sus mejillas. No hay quien la consuele entre todos los que la amaban. Todos sus amigos la han traicionado, se le han vuelto enemigos.

3. Desterrada está Judá, en aflicción Gu mel y dura servidumbre; dispersa entre las naciones, no encuentra reposo. Le dieron alcance sus perseguidores, la cercaron de angustias.

4. Los caminos de Sión están de luto, Dálet porque nadie acude a las fiestas; desiertas están todas sus puertas, sus sacerdotes gimen, se afligen sus doncellas, y ella misma está colmada de amargura.

5. Sus opresores prevalecen, He sus enemigos son felices; porque Yahveh la ha afligido por sus muchos pecados. Sus ni os marcharon cautivos delante del opresor.

6. Desapareció de la hija de Sión Váu toda su gloria. Sus pr ncipes eran como ciervos que no encuentran pasto; caminaban sin fuerzas delante del perseguidor.

7. Jerusalén se acuerda, Zain en sus d as de aflicción y de extrav o, de todos sus tesoros, que databan de tiempo inmemorial. Cuando cayó su pueblo en manos del opresor, sin que nadie la ayudara, sus opresores la vieron e hicieron burla de su ruina.

8. Jerusalén pecó mucho, Jet por eso quedó impura. Cuantos la honraban, la desprecian porque vieron su desnudez. También ella gime y se vuelve de espaldas.

9. Su impureza impregna sus vestidos. Tet No se acordó de su fin; ha ca do de forma inesperada, sin tener quien la consuele. Mira, Yahveh, mi aflicción, y cómo se crece mi enemigo.

10. Su mano tendió el opresor Yod a todos sus tesoros; ella vio a las naciones entrar en su santuario, aquellas a las que prohibiste entrar en tu asamblea.

11. Todo su pueblo gime Kaf buscando pan; dan sus joyas a cambio de alimento para conservar la vida. Mira, Yahveh, y observa cuán abatida estoy.

12. ¡Vosotros, todos los que pasáis por el camino, Lámed mirad y ved si hay dolor como el dolor que me atormenta, con el que Yahveh me afligió el d a de su ardiente ira!

13. De lo alto mandó fuego Mem que ha penetrado en mis huesos. Tendió una red a mis pies, me obligó a retroceder. Desolada me dejó, enferma todo el d a.

14. Su mano ha entretejido Nun el pesado yugo de mis pecados: lo hace pesar sobre mi cuello, quebranta mis fuerzas. El Se or me entregó en manos de aquellos quienes yo no pod a resistir.

15. El Se or rechazó lejos de m Sámek a todos mis guerreros. Convocó contra m una asamblea para aplastar a mis jóvenes. El Se or pisó en el lagar a la virgen, hija de Judá.

16. Por eso estoy llorando Ain y mis ojos se deshacen en lágrimas, porque se alejó de m el consolador, el que puede devolverme la vida. Mis hijos están desolados, porque prevalece el enemigo.

17. Sión tiende sus manos: Pe no tiene quien la consuele. Yahveh mandó contra Jacob a los opresores del contorno. Jerusalén se ha convertido en inmundicia para ellos.

18. Justo es Yahveh, Sade pues he sido rebelde a su palabra. O d, pueblos todos, ved mi dolor: mis doncellas y mis jóvenes han ido al cautiverio.

19. Llamé a mis amantes, Qof pero ellos me han abandonado. Mis sacerdotes y mis ancianos perecieron en la ciudad mientras buscaban el sustento que les conservara la vida.

20. ¡Mira, Yahveh, cuán angustiada estoy! Res Me hierven las entra as, mi corazón se retuerce en mi interior, porque he sido muy rebelde. Por fuera hace estragos la espada, por dentro es como la muerte.

21. Oye cómo gimo: Sin no tengo quien me consuele. Todos mis enemigos supieron mi desgracia, se alegraron por lo que tú hiciste. ¡Haz venir el d a que anunciaste, y entonces serán como yo!

22. ¡Llegue toda su maldad ante ti, Tau y pórtate con ellos como te portaste conmigo, a causa de todas mis maldades! Porque son muchos mis gemidos y mi corazón desfallece.

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