Versículos Bíblicos



Miqueas 1 - Biblia Castilian 2003

Lamento sobre Samaria y Jerusalén

1. Palabra de Yahveh que le fue dirigida a Miqueas de Moréset en tiempos de Jotán, Ajaz y Ezequ as, reyes de Judá. Lo que vio con respecto a Samar a y a Jerusalén.

2. ¡Escuchad, pueblos todos! ¡Atiende, tierra, y cuanto contienes! Sea testigo el Se or Yahveh contra vosotros, el Se or desde su santo templo.

3. Mirad que Yahveh sale de su morada, desciende y camina por las cumbres de la tierra.

4. Los montes se funden bajo sus pies, los valles se hienden como cera ante el fuego, como aguas despe adas por una torrentera.

5. Todo esto, por la rebeld a de Jacob, por el pecado de la casa de Israel. ¿Cuál es la rebeld a de Jacob? ¿No es, acaso, Samar a? ¿Y cuál es el pecado de Judá? ¿No es, acaso, Jerusalén?

6. Por eso, yo haré de Samar a un montón de piedras, una plantación de vi as; esparciré por el valle sus piedras y pondré al desnudo sus cimientos.

7. Todos sus dolos serán destrozados, todos sus donativos devorados por el fuego; reduciré a escombros todos sus dolos. Puesto que como donativo de prostituta los recogió, en donativo de prostituta se convertirán.

8. Por esto me lamentaré y gemiré, andaré descalzo y desnudo; daré aullidos como de chacal, gemidos como de avestruz.

9. Su llaga es incurable, se ha expandido hasta Judá, ha llegado hasta la puerta de mi pueblo, hasta Jerusalén.

10. En Gat no lo anunciéis, en Acó no lloréis, en Bet Leafrá revolcaos en el lodo.

11. Tocad la trompeta, habitantes de Safir. De su ciudad no salgan los que habitan en Saanán. Bet Haesel ha sido arrancada desde sus cimientos, del lugar donde se asienta.

12. Ansiosamente esperan el bien los habitantes de Marot, cuando Yahveh ha hecho bajar la desdicha hasta la puerta de Jerusalén.

13. Unce al carro los caballos, habitante de Laquis. All estuvo el principio del pecado de la hija de Sión, pues en ti se encontraron las rebeld as de Israel.

14. Por eso deberás divorciarte de Moréset Gat. Bet Aczib será una decepción para los reyes de Israel.

15. Aún traeré contra ti al conquistador, habitante de Maresá. Hasta Adulán partirá la gloria de Israel.

16. Córtate los cabellos, ráete la cabeza por los hijos que eran tus delicias. Ensancha tu calva como la del buitre, porque lejos de ti han sido deportados.

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