1 Corintios 1 - Reina Valera 1865

Salutación

1. PABLO, llamado a ser apóstol de Jesu Cristo por la voluntad de Dios, y el hermano Sosténes,

2. A la iglesia de Dios que está en Corinto, a los santificados en Cristo Jesús, llamados a ser santos, con todos los que en cualquier lugar invocan el nombre de nuestro Señor Jesu Cristo, así de ellos como el nuestro:

3. Gracia a vosotros, y paz de Dios nuestro Padre, y del Señor Jesu Cristo.

Acción de gracias por dones espirituales

4. Doy gracias a mi Dios siempre por vosotros, por la gracia de Dios que os es dada en Cristo Jesús;

5. Que en todas las cosas sois enriquecidos en él, en toda palabra y en toda ciencia;

6. Según que el testimonio de Cristo ha sido confirmado en vosotros:

7. De tal manera que nada os falte en ningún don, esperando la manifestación de nuestro Señor Jesu Cristo;

8. El cual también os confirmará hasta el fin, para que seais inculpables en el día de nuestro Señor Jesu Cristo.

9. Fiel es Dios por el cual fuisteis llamados a la participación de su Hijo Jesu Cristo nuestro Señor.

¿Está dividido Cristo?

10. Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesu Cristo, que habléis todos una misma cosa; y que no haya entre vosotros disensiones; ántes seais perfectamente unidos en un mismo entendimiento, y en un mismo parecer.

11. Porque me ha sido declarado de vosotros, hermanos míos, por los que son de la familia de Cloé, que hay entre vosotros contiendas.

12. Quiero decir, que cada uno de vosotros dice: Yo cierto soy de Pablo; mas yo de Apolós; mas yo de Céfas; mas yo de Cristo.

13. ¿Es dividido Cristo? ¿Fué crucificado Pablo por vosotros? ¿o habéis sido bautizados en el nombre de Pablo?

14. Doy gracias a mi Dios, que a ninguno de vosotros he bautizado, mas que a Crispo y a Gayo;

15. Para que ninguno diga que yo le bauticé en mi nombre.

16. Y también bauticé la casa de Estefánas; mas no sé si haya bautizado a algún otro.

17. Porque no me envió Cristo a bautizar, sino a predicar el evangelio: no en sabiduría de palabra, porque no sea hecha vana la cruz de Cristo.

Cristo, poder y sabiduría de Dios

18. Porque la predicación de la cruz a la verdad, insensatez es para los que se pierden; mas para los que se salvan, es a saber, para nosotros, poder de Dios es.

19. Porque está escrito: Destruiré la sabiduría de los sabios, y la inteligencia de los entendidos haré venir a la nada.

20. ¿En dónde está el sabio? ¿En dónde el escriba? ¿En dónde el disputador de este siglo? ¿No ha enloquecido Dios la sabiduría de este mundo?

21. Porque por no haber el mundo conocido, en la sabiduría de Dios, a Dios por sabiduría, agradó a Dios salvar los creyentes por la insensatez de la predicación.

22. Porque los Judíos piden señales, y los Griegos buscan sabiduría;

23. Mas nosotros predicamos a Cristo crucificado, que es a los Judíos ciertamente tropezadero, y a los Griegos insensatez:

24. Empero a los llamados, así Judíos como Griegos, Cristo poder de Dios, y sabiduría de Dios.

25. Porque la insensatez de Dios es más sabia que los hombres; y lo flaco de Dios es más fuerte que los hombres.

26. Porque mirád, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, no muchos poderosos, no muchos nobles:

27. Ántes las cosas fatuas del mundo escogió Dios para avergonzar a los sabios; y las cosas flacas del mundo escogió Dios para avergonzar a las que son fuertes;

28. Y las cosas viles del mundo, y las menospreciadas escogió Dios; y hasta las que no son, para deshacer las que son:

29. Para que ninguna carne se jacte en su presencia.

30. De él empero sois vosotros en Cristo Jesús, el cual es hecho para nosotros de Dios sabiduría, y justicia, y santificación, y redención;

31. Para que, como está escrito: El que se gloría, gloríese en el Señor.