2 Timoteo 4 - Reina Valera 1865

Predica la palabra

1. REQUIÉROTE, pues, yo delante de Dios, y del Señor Jesu Cristo, que ha de juzgar a los vivos y a los muertos en su manifestación, y en su reino;

2. Que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda blandura y doctrina:

3. Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, ántes teniendo comezón en las orejas, se amontonarán maestros que les hablen conforme a sus mismas concupiscencias.

4. Y así apartarán de la verdad el oido, y se volverán a las fábulas.

5. Tú por tanto vela en todo, sufre trabajos, haz obra de evangelista, cumple bien tu ministerio:

6. Porque yo ya presto soy sacrificado, y el tiempo de mi desatamiento está cercano.

7. Buena milicia he militado, acabado he la carrera, he guardado la fé.

8. Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, el juez justo, en aquel día; y no solo a mí, sino también a todos los que aman su venida.

Instrucciones personales

9. Procura de venir presto a mí;

10. Porque Démas me ha desamparado, amando este mundo presente, y es ido a Tesalónica; Crescente a Galacia; Tito a Dalmacia.

11. Lúcas solo está conmigo. Toma a Márcos, y traéle contigo; porque me es útil para el ministerio.

12. A Tíquico envié a Efeso.

13. La capa que dejé en Troas en casa de Carpo, traéla contigo cuando vinieres, y los libros, mayormente los pergaminos.

14. Alejandro el metalero me ha diseñado muchos males: Dios le pague conforme a sus hechos:

15. Del cual tú también te guarda: que en grande manera ha resistido a nuestras palabras.

16. En mi primera defensa ninguno estuvo conmigo; ántes me desampararon todos: ruego a Dios no les sea imputado.

17. Mas el Señor estuvo a mi lado, y me esforzó para que por mí fuese cumplida la predicación, y todos los Gentiles la oyesen; y fuí librado de la boca del león.

18. Y el Señor me librará de toda obra mala, y me preservará para su reino celestial: al cual sea gloria por siglos de siglos. Amén.

Saludos y bendición final

19. Saluda a Prisca y a Aquila, y a la casa de Onesiforo.

20. Erasto se quedó en Corinto; y a Trofimo le dejé en Mileto enfermo.

21. Apresúrate a venir ántes del invierno. Eubulo te saluda, y Pudente, y Lino, y Claudia, y todos los hermanos.

22. El Señor Jesu Cristo sea con tu espíritu. La gracia sea con vosotros. Amén. La segunda a Timoteo, fué escrita de Roma: el cual fué el primer obispo, que fué ordenado en Efeso, cuando Pablo fué presentado la segunda vez a César Nerón.