Efesios 1 - Reina Valera 1865

Salutación

1. PABLO, apóstol de Jesu Cristo por la voluntad de Dios, a los santos que están en Efeso, y fieles en Cristo Jesús:

2. Gracia a vosotros, y paz de Dios Padre nuestro, y del Señor Jesu Cristo.

Bendiciones espirituales en Cristo

3. Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesu Cristo, el cual nos ha bendecido con toda bendición espiritual en bienes celestiales en Cristo.

4. Según que nos escogió en él ántes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos, y sin mancha delante de él en amor.

5. Habiéndonos predestinado para ser adoptados en hijos por medio de Jesu Cristo en sí mismo, conforme al buen querer de su voluntad.

6. Para alabanza de la gloria de su gracia, por la cual nos ha hecho aceptos así en el amado.

7. En el cual tenemos redención por su sangre, remisión de pecados por las riquezas de su gracia,

8. Que sobreabundó para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia;

9. Habiéndonos descubierto el misterio de su voluntad, según su buen querer, que él se había propuesto en sí mismo,

10. Que en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, juntaría en uno todas las cosas en Cristo, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra; en él digo:

11. En el cual alcanzamos también herencia, siendo predestinados conforme al propósito de aquel que obra todas las cosas según el arbitrio de su voluntad;

12. Para que fuésemos para alabanza de su gloria nosotros, que ántes esperamos en Cristo:

13. En el cual esperasteis también vosotros en oyendo la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salud: en el cual también desde que creisteis, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa,

14. Que es las arras de nuestra herencia, hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria.

El espíritu de sabiduría y de revelación

15. Por lo cual también yo, oyendo de vuestra fé que es en el Señor Jesús, y de vuestro amor para con todos los santos,

16. No ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones:

17. Que el Dios de nuestro Señor Jesu Cristo, el Padre de gloria, os dé el espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él:

18. Iluminados los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cual sea la esperanza de su vocación, y cuales las riquezas de la gloria de su herencia en los santos;

19. Y cual la grandeza sobreexcelente de su poder para con nosotros, los que creemos, por la operación de la potencia de su fortaleza,

20. La cual obró en Cristo, levantándole de entre los muertos, y colocándole a su diestra en los cielos,

21. Sobre todo principado, y potestad, y potencia, y señorío, y todo nombre que se nombra, no solo en este siglo, mas aun en el venidero;

22. Y sujetándole todas las cosas debajo de sus piés, y poniéndole por cabeza sobre todas las cosas para la iglesia,

23. La cual es su cuerpo, la plenitud de aquel, que lo llena todo en todo.