Éxodo 1 - Reina Valera 1865

Aflicción de los israelitas en Egipto

1. ESTOS son los nombres de los hijos de Israel, que entraron en Egipto con Jacob, cada uno entró con su familia:

2. Rubén, Simeón, Leví, y Judá,

3. Isacar, Zabulón, y Benjamín,

4. Dan, y Neftalí, Gad y Aser.

5. Y todas las almas que salieron del muslo de Jacob fueron setenta. Y José estaba en Egipto.

6. Y murió José, y todos sus hermanos, y toda aquella generación.

7. Y los hijos de Israel crecieron, y multiplicaron y fueron aumentados y corroborados grandemente, e hinchióse la tierra de ellos.

8. Levantóse entre tanto un nuevo rey sobre Egipto, que no conocía a José, el cual dijo a su pueblo:

9. He aquí, el pueblo de los hijos de Israel es mayor y más fuerte que nosotros:

10. Ahora pues, seamos sabios para con él, porque no se multiplique: y acontezca, que viniendo guerra, él también se junte con nuestros enemigos, y pelee contra nosotros, y se vaya de la tierra.

11. Entónces pusieron sobre él comisarios de tributos que los molestasen con sus cargas: y edificaron a Faraón las ciudades de los bastimentos, Fitom y Rameses.

12. Empero cuanto más lo molestaban, tanto más se multiplicaba, y crecía: tanto que ellos se fastidiaban de los hijos de Israel.

13. Y los Egipcios hicieron servir a los hijos de Israel con dureza.

14. Y amargaron su vida con servidumbre dura, en barro y ladrillo, y en toda labor del campo, y en todo su servicio en el cual se servían de ellos con dureza.

15. Y habló el rey de Egipto a las parteras de las Hebreas, una de las cuales se llamaba Séfora, y otra Pua, y díjoles:

16. Cuando parteareis a las Hebreas, y mirareis los asientos, si fuere hijo, matádle: y si fuere hija, entónces viva.

17. Mas las parteras temieron a Dios: y no hicieron como les dijo el rey de Egipto, y daban la vida a los niños.

18. Y el rey de Egipto hizo llamar a las parteras, y díjoles: ¿Por qué habéis hecho esto, que habéis dado vida a los niños?

19. Y las parteras respondieron a Faraón: Porque las mujeres Hebreas no son como las Egipcias, porque son robustas, y paren ántes que la partera venga a ellas.

20. E hizo Dios bien a las parteras; y el pueblo se multiplicó, y se corroboraron en gran manera.

21. Y por haber las parteras temido a Dios, él les hizo casas.

22. Entónces Faraón mandó a todo su pueblo, diciendo: Echád en el río todo hijo que naciere, y a toda hija dad la vida.