2 Samuel 1 - Serafín de Ausejo 1975

David oye de la muerte de Saúl

1. Tras la muerte de Saúl, cuando David llevaba ya dos días en Sicelag después de haber derrotado a los amalecitas,

2. al tercer día llegó del campamento de Saúl un hombre con los vestidos desgarrados y cubierta de polvo la cabeza. Al acercarse a David, se echó a tierra y se postró ante él.

3. David le preguntó: "¿De dónde vienes?". Y él le respondió: "Acabo de escapar del campamento de Israel".

4. Le dijo David: "¿Qué ha sucedido? Cuéntamelo, por favor". A lo que él respondió: "Pues que el ejército huyó de la batalla, muchos cayeron muertos. También murieron Saúl y su hijo Jonatán".

5. Preguntó David al joven que le traía la noticia: "¿Cómo sabes tú que Saúl y su hijo Jonatán han muerto?".

6. El joven que le traía la noticia respondió: "Me encontraba yo casualmente en el monte Gelboé, y vi a Saúl apoyado sobre su lanza justamente cuando los carros y los jinetes estaban a punto de darle alcance.

7. Miró hacia atrás y, al verme, me llamó. Yo le contesté: "Aquí estoy".

8. Él me preguntó: "¿Quién eres tú?". Y le respondí: "Soy amalecita".

9. Díjome entonces: "Acércate a mí y mátame. Se ha apoderado de mí un espasmo de muerte, pero todavía estoy lleno de vida".

10. Acerquéme a él y le maté, porque estaba cierto de que no había de sobrevivir a su caída. Tomé luego la diadema que llevaba en la cabeza y el brazalete que tenía en el brazo, y se los he traído aquí a mi señor".

11. David echó mano a sus vestidos y los rasgó; y lo mismo hicieron todos los que estaban con él.

12. Luego hicieron duelo con lloros y ayunos hasta el atardecer por Saúl y por su hijo Jonatán, por el pueblo de Yahveh y por la casa de Israel, porque habían caído al filo de la espada.

13. Preguntó después David al joven que le trajo la noticia: "¿De dónde eres tú?". Respondió él: "Soy hijo de un extranjero, de un amalecita".

14. Y David le intimó: "¿Cómo no has sentido temor de levantar tu mano para matar al ungido de Yahveh?".

15. David llamó entonces a uno de sus hombres y le ordenó: "Acércate a él y mátalo". Él lo hirió de muerte y el amalecita murió.

16. David le dijo: "Caiga tu sangre sobre tu cabeza, pues tu boca testificó contra ti cuando dijiste: "Yo he dado muerte al ungido de Yahveh"".

David endecha a Saúl y a Jonatán

17. Entonces David compuso esta elegía por Saúl y por su hijo Jonatán

18. y ordenó que se la enseñaran a los hijos de Judá. Es el canto del arco, que está escrito en el Libro del Justo:

19. "¡Ha perecido en tus montes tu gloria, oh Israel! ¡Cómo han caído los héroes!

20. No lo anunciéis en Gat, ni lo publiquéis en las plazas de Ascalón, para que no se alegren las hijas de los filisteos, para que no salten de gozo las hijas de los incircuncisos.

21. ¡Oh montes de Gelboé! ¡No caiga más sobre vosotros rocío ni lluvia, ni seáis ya campos de primicias! ¡Porque allí fue abatido el escudo de los héroes! El escudo de Saúl no sólo ungido con aceite,

22. sino con sangre de heridos, con grasa de valientes. El arco de Jonatán jamás retrocedía, ni la espada de Saúl volvía atrás en vano.

23. Saúl y Jonatán, tan amados y amables, ni en vida ni en muerte se han separado. Eran más rápidos que el águila, más fuertes que el león.

24. ¡Oh hijas de Israel, llorad por Saúl, que os vestía de deliciosa púrpura y con adornos de oro realzaba vuestros vestidos!

25. ¡Cómo cayeron los héroes en medio del combate! ¡Oh Jonatán, herido de muerte en las alturas!

26. ¡Qué angustia siento por ti, hermano mío, Jonatán! Tú eras para mí sobremanera grato. Tu amistad fue para mí más maravillosa que el amor de las mujeres.

27. ¡Cómo han sucumbido los héroes! ¡Cómo han perecido las armas de guerra!"