Judas 1 - Serafín de Ausejo 1975

Salutación

1. Judas, siervo de Jesucristo y hermano de Santiago, a los que fueron llamados, amados en Dios Padre y guardados en Jesucristo:

2. que abunden en vosotros misericordia, paz y amor.

Falsas doctrinas y falsos maestros

3. Queridos hermanos, he puesto toda mi diligencia en escribiros sobre nuestra común salvación, pues he sentido la necesidad de hacerlo para alentaros a que luchéis por la fe transmitida de una vez para siempre al pueblo santo.

4. Se han infiltrado, en efecto, algunos hombres impíos, inscritos ya desde antiguo para este juicio, que convierten en libertinaje la gracia de nuestro Dios y que niegan al único Soberano y Señor nuestro, Jesucristo.

5. Quiero recordaros a vosotros, los que todo lo habéis conocido de una vez para siempre, que el Señor, después de salvar de Egipto al pueblo, hizo perecer luego a los que no creyeron.

6. Y a los ángeles que no supieron conservar su alto rango, sino que abandonaron su propia morada, los tiene guardados con cadenas perpetuas, sepultados en tinieblas, para el juicio del gran día.

7. Y de igual modo, también Sodoma y Gomorra y las ciudades circunvecinas sirven de escarmiento y sufren el castigo de un fuego eterno, porque, lo mismo que ellos, se entregaron a la prostitución y a los vicios contra la naturaleza.

8. A pesar de ello, también éstos, llevados de sus delirios, manchan la carne, desprecian el señorío divino e injurian a los seres gloriosos.

9. Cuando el arcángel Miguel, oponiéndose al diablo, discutía sobre el cuerpo de Moisés, no se atrevió a proferir un juicio injurioso, sino que dijo: "Que el Señor te reprenda".

10. Éstos, en cambio, insultan todo lo que ignoran. Y, como animales irracionales, se corrompen en todas las cosas que conocen por instinto.

11. ¡Ay de ellos! Porque se fueron por el camino de Caín, por un salario se sumergieron en el extravío de Balaán y perecieron en la rebelión de Coré.

12. Éstos son los escollos en vuestros ágapes: banquetean sin vergüenza, se apacientan a sí mismos; son nubes sin agua arrastradas por los vientos, árboles de final de otoño sin frutos, dos veces muertos, arrancados de raíz;

13. olas furiosas del mar que arrojan la espuma de su desvergüenza, estrellas fugaces a las que está reservada para siempre la lobreguez de las tinieblas.

14. También sobre ellos profetizó Henoc, el séptimo después de Adán, diciendo: "Mirad, ha venido el Señor con sus santas miríadas

15. para someter a juicio a todos y para confundir a todos los impíos por las obras de impiedad que cometieron y por todas las insolencias que pecadores impíos pronunciaron contra él".

16. Éstos son murmuradores; se quejan y caminan según sus deseos; su boca formula insolencias y adulan por interés.

Amonestaciones y exhortaciones

17. Pero vosotros, hermanos, acordaos de las cosas predichas por los apóstoles de nuestro Señor Jesucristo.

18. Os decían: "En los últimos tiempos habrá escarnecedores que caminarán según sus impíos deseos".

19. Éstos son los que forman sectas, son puramente humanos, no tienen espíritu.

20. Pero vosotros, queridos hermanos, edificaos sobre vuestra santísima fe, orad en Espíritu santo

21. y conservaos en el amor de Dios, esperando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para la vida eterna.

22. De los unos, los que dudan, tened compasión

23. y salvadlos, arrancándolos del fuego. De los otros, compadeceos también, pero con precaución, aborreciendo hasta la túnica contaminada de su carne.

Doxología

24. A aquel que puede guardaros sin pecado y presentaros ante su gloria irreprensibles con júbilo;

25. al único Dios, nuestro Salvador, por medio de Jesucristo, nuestro Señor, gloria, magnificencia, fuerza y poder desde antes de todos los siglos, ahora y por todos los siglos. Amén.