2 Crónicas 1 - Version Moderna (1929)

Salomón pide sabiduría

1. SALOMÓN pues, el hijo de David, fué afirmado en su reino, y Jehová su Dios era con él, y le engrandeció sobremanera.

2. Entonces habló Salomón a todo Israel, a los jefes de miles y de cientos, y a los jueces, y a todos los príncipes de todo Israel, cabezas de las casas paternas;

3. y Salomón y toda la Asamblea con él fueron al alto que había en Gabaón; porque allí estaba el Tabernáculo de Reunión de Dios, que Moisés, siervo de Jehová, había hecho en el desierto.

4. En cuanto al Arca de Dios, David la había llevado de Kiryat-jearim al lugar que le había preparado David; porque le había tendido otro Tabernáculo en Jerusalem.

5. Mas el altar de bronce que había hecho Bezalel hijo de Uri, hijo de Hur, quedaba allí, delante de la Habitación de Jehová, al cual altar se llegaron Salomón y la Asamblea para consultar a Dios.

6. Subió pues Salomón allá, delante de Jehová, al altar de bronce el cual estaba junto al Tabernáculo de Reunión; y ofreció sobre él mil holocaustos.

7. ¶En aquella misma noche apareció Dios a Salomón, y le dijo: Pídeme lo que quieras que te conceda.

8. Entonces dijo Salomón a Dios: Tú has usado de grande misericordia para con David mi padre, y a mí me has hecho rey en su lugar.

9. Ahora pues, oh Jehová Dios, sea firme tu promesa para con David mi padre; porque tú me has hecho rey sobre un pueblo numeroso como el polvo de la tierra.

10. Dame ahora sabiduría y ciencia, para que yo pueda salir y entrar delante de este pueblo; porque ¿quién podrá juzgar este tu pueblo tan grande?

11. ¶Y Jehová respondió a Salomón: Por cuanto hubo este pensamiento en tu corazón, y no has pedido riquezas, hacienda, ni honra, ni la vida de tus enemigos; ni tampoco has pedido larga vida, sino que has pedido para ti mismo sabiduría y ciencia, para que puedas juzgar a mi pueblo, sobre el cual te he hecho rey;

12. sabiduría y ciencia te son dadas; también te daré riquezas y hacienda y gloria cuales nunca ha tenido ninguno de los reyes que han sido antes de ti; ni después de ti las tendrá así ninguno.

13. ¶En seguida Salomón regresó a Jerusalem de su ida al alto que había en Gabaón, de delante del Tabernáculo de Reunión; y reinó sobre Israel.

Salomón comercia en caballos y en carros

14. Y Salomón juntó carros de guerra y gente de a caballo, hasta que vino a tener mil cuatrocientos carros, y doce mil jinetes; y los acuarteló en las ciudades de los carros, y con el rey en Jerusalem.

15. Y el rey hizo que fuese la plata y el oro en Jerusalem como las piedras; e hizo que fuesen los cedros abundantes como los sicómoros en la Sefela.

16. Y la saca de caballos (la cual corría por cuenta de Salomón), se hacía de Egipto, y por medio de la junta de los comerciantes del rey: la junta los tomaba a precios fijos.

17. Pues hacían subir y sacaban de Egipto un carro por seiscientos siclos de plata, y un caballo por ciento cincuenta. Así también para todos los reyes de los Heteos y los reyes de Siria eran sacados por su medio.