Efesios 1 - Version Moderna (1929)

Salutación

1. PABLO, apóstol de Cristo Jesús, por la voluntad de Dios, a los santos que están en Efeso y creyentes en Cristo Jesús:

2. Gracia a vosotros y paz, de Dios nuestro Padre, y del Señor Jesucristo.

Bendiciones espirituales en Cristo

3. ¶¡Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, el cual nos ha bendecido en Cristo con toda suerte de bendiciones espirituales, en las regiones celestiales;

4. según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos e irreprensibles delante de él:

5. habiéndonos predestinado, en su amor, a la adopción de hijos, por medio de Jesucristo, para sí mismo, según el beneplácito de su voluntad;

6. para loor de la gloria de su gracia, de que nos hizo merced en el amado Hijo suyo:

7. en quien tenemos redención por medio de su sangre, la remisión de nuestros pecados, según las riquezas de su gracia,

8. que hizo abundar para con nosotros, en toda sabiduría e inteligencia;

9. habiéndonos dado a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, que se propuso en sí mismo.

10. (con relación a la administración del cumplimiento de los tiempos,) de resumir todas las cosas en Cristo, así las que están en el cielo, como las que están sobre la tierra; en él, digo,

11. en quien también nosotros obtuvimos herencia, habiendo sido predestinados, según el propósito de Aquel que obra todas las cosas conforme al consejo de su misma voluntad;

12. a fin de que nosotros fuésemos para loor de su gloria—nosotros, judíos, que habíamos esperado antes en Cristo:

13. en quien vosotros también obtuvisteis herencia, después que oísteis la palabra de la verdad, el evangelio de vuestra salvación; en quien también, habiendo creído, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa;

14. el cual es las arras de nuestra herencia, hasta la redención de la posesión adquirida, para loor de su gloria.

El espíritu de sabiduría y de revelación

15. ¶Por esto, yo también, habiendo oído hablar de vuestra fe en el Señor Jesús, y del amor que tenéis hacia todos los santos,

16. no ceso de dar gracias a causa de vosotros, haciendo mención de vosotros en mis oraciones;

17. para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, os conceda espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él;

18. siendo iluminados los ojos de vuestro entendimiento, para que conozcáis cuál sea la esperanza de vuestra vocación, cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos,

19. y cuál la soberana grandeza de su poder para con nosotros que creemos, conforme a aquella operación de la potencia de su fortaleza,

20. que obró en Cristo, cuando le levantó de entre los muertos, y le sentó a su diestra en las regiones celestiales,

21. muy por encima de todo gobierno y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no solo en este siglo, sino en el venidero:

22. y ha puesto todas las cosas bajo sus pies, y le ha constituído cabeza sobre todas las cosas, con respecto a su Iglesia,

23. la cual es su cuerpo, el complemento de aquel que lo llena todo en todo.