Marcos 1 - Version Moderna (1929)

Predicación de Juan el Bautista

1. PRINCIPIO del evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios.

2. De la manera que está escrito en los profetas: He aquí, yo envío mi mensajero delante de tu faz, que apareje tu camino;  --

3. iVoz de uno que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor, haced derechas sus sendas!

4. así vino Juan, bautizando en el desierto, y predicando el bautismo de arrepentimiento, para remisión de pecados.

5. Y salía a él todo el país de Judea y todos los de Jerusalem, y fueron bautizados por él en el río Jordán, confesando sus pecados.

6. Y Juan iba vestido de pelos de camello, y traía un cinto de cuero alrededor de sus lomos; y comía langostas y miel silvestre;

7. y pregonaba, diciendo: Viene en pos de mí el que es más poderoso que yo, a quien no soy digno de inclinarme y desatar la correa de sus zapatos.

8. Yo os he bautizado con agua, mas él los bautizará con el Espíritu Santo.

El bautismo de Jesús

9. ¶Y sucedió en aquellos días que Jesús vino de Nazaret de Galilea, y fué bautizado por Juan en el Jordán.

10. Y luego, al subir del agua, vió partidos los cielos, y al Espíritu como paloma que bajaba sobre él.

11. Y vino una voz de los cielos, que decía: Tú eres mi amado Hijo; en ti hallo mi complacencia.

Tentación de Jesús

12. ¶E inmediatamente el Espíritu le impele al desierto.

13. Y estuvo en el desierto cuarenta días, tentado por Satanás; y estaba con las fieras: y los ángeles le servían.

Jesús principia su ministerio

14. ¶Mas después que Juan fué encarcelado, Jesús vino a Galilea, predicando el evangelio de Dios,

15. y diciendo: Se ha cumplido el tiempo, y se ha acercado el reino de Dios: arrepentíos, y creed el evangelio,

Jesús llama a cuatro pescadores

16. ¶Y andando por la orilla del mar de Galilea, vió a Simón y a Andrés su hermano echando la red en el mar; porque eran pescadores.

17. Y les dijo Jesús: Venid en pos de mí, y haré que seáis pescadores de hombres.

18. Y al punto, dejando sus redes, le siguieron.

19. Y pasando un poco más adelante vió a Santiago hijo de Zebedeo y a Juan su hermano, los cuales estaban también en la barca, componiendo sus redes.

20. Y luego los llamó: y ellos, dejando a su padre Zebedeo en la barca, con los jornaleros, fueron en pos de él.

Un hombre que tenía un espíritu inmundo

21. Y entraron en Capermaum; y luego, el día de sábado, entró en la sinagoga, y enseñaba.

22. Y se asombraron de su enseñanza; porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no a la manera de los escribas.

23. Y había en la sinagoga de ellos un hombre con espíritu inmundo; el cual alzó la voz,

24. diciendo: ¿Qué tenemos nosotros que ver contigo, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a destruirnos? ¡Te conozco! ¡Sé quien eres, eres el Santo de Dios!

25. Y reprendióle Jesús, diciendo: ¡Enmudece, y sal de él!

26. Y el espíritu inmundo, echándole en convulsiones, y clamando a gran voz, salió de él.

27. Y todos se llenaron de asombro, de tal manera que cuestionaban entre sí, diciendo: ¿Qué cosa es ésta? ¿Qué nueva enseñanza? Porque aun a los espíritus inmundos manda con autoridad, y le obedecen.

28. E inmediatamente su fama divulgóse por dondequiera, en toda la región en derredor de Galilea.

Jesús sana a la suegra de Pedro

29. ¶Y luego, habiendo salido de la sinagoga, entraron en casa de Simón y Andrés, con Santiago y Juan.

30. Mas la suegra de Simón estaba postrada en cama, con fiebre; y en seguida le hablaron de ella.

31. Entonces llegóse, y tomándola de la mano la levantó; y la dejó la fiebre, y les servía.

Muchos sanados al ponerse el sol

32. ¶y por la tarde, cuando se puso el sol, le traían todos los que estaban enfermos, y los endemoniados;

33. y toda la ciudad juntóse a la puerta.

34. ¶Y sanó a muchos que estaban enfermos de diversas dolencias, y echó fuera muchos demonios; y no dejaba hablar a los demonios, porque le conocían.

Jesús recorre Galilea predicando

35. ¶Y levantándose de madrugada, siendo aún muy obscuro, salió y fue a un lugar solitario, y allí oraba.

36. Mas Simón y los que con él estaban, siguieron a su alcance;

37. Y habiéndole hallado, le dicen: Todos te buscan.

38. Pero él les dijo: Vamos a otra parte, entre los pueblos vecinos, para que predique también allí; porque para esto mismo salí.

39. Y entró en las sinagogas de ellos, por toda la Galilea, predicando, y echando fuera los demonios.

Jesús sana a un leproso

40. ¶Y vino a él un leproso, rogándole y arrodillándose, y diciéndole: ¡Si quieres, puedes limpiarme!

41. Y Jesús, compadecido, extendió la mano, y le tocó, y le dijo: Quiero, sé limpio.

42. Y al instante le dejó la lepra, y él quedó limpio.

43. Y habiéndole amonestado rigurosamente, le despachó luego,

44. y le dice: Mira, no digas nada a nadie; sino vé, muéstrate al sacerdote, y ofrece para tu purificación lo que Moisés mandó; para que les conste.

45. Mas él, saliendo, comenzó a publicarlo mucho, y a divulgar la noticia; de manera que Jesús ya no podía entrar públicamente en la ciudad, sino que estaba fuera en los lugares desiertos.     Y venían a él de todas partes.